El nuevo semáforo que intenta velar por la seguridad de los peatones que caminan por la acera de calle San Pablo ya está en marcha.
Un dispositivo vial que ha comenzado en fase de pruebas desde este jueves y que regula el paso de los peatones cuando un autobús gira desde la plaza de Colón, puesto que la longitud de este tipo de vehículos les lleva a invadir momentáneamente la acera contigua para poder realizar correctamente el giro.
Por el momento, lo de velar por la seguridad no lo ha conseguido del todo -se espera que sea porque es su primer día-, puesto que en esta fase de pruebas se han presentado dos problemas principales: la falta de calibración y el poco caso de los peatones.

El primero es un problema técnico de fácil solución, según fuentes municipales, puesto que desde el Consistorio ya se contaba con que el sensor y el funcionamiento del semáforo peatonal tendrían un periodo de calibración hasta que el dispositivo funcionase de forma óptima para regular el tráfico de viandantes de la zona.
Por este motivo, durante la mañana de este jueves el semáforo ha pasado por diferentes procesos, desde funcionar correctamente, hasta mantenerse apagado mientras giraba un bus, activarse una vez pasado este tipo de vehículos o cuando estaba el autocar ya realizando el giro.
Un primer día de pruebas que también ha dejado una lectura clara: muchos peatones obvian por completo este semáforo.
En el rato que este medio de comunicación ha estado en el lugar para corroborar el funcionamiento de la señal vial ha podido comprobar -algo que se puede ver en las fotografías o el vídeo que acompaña la noticia- cómo muchos viandantes han ignorado completamente la señal.
Unos porque ni siquiera se han percatado de su presencia, pero muchos otros la han visto y, aun así, han elegido seguir caminando.
Cabe recordar que este nuevo dispositivo vial cuenta con un sensor que detecta cuando un autobús entra por la plaza de Colón; en ese momento se activa una señal lumínica para el peatón que le alerta de la cercanía del vehículo con la palabra ‘bus’ y la activación de una silueta en rojo igual que la de los semáforos peatonales. Además, también se ha colocado una línea de luz roja en el suelo que se activa simultáneamente, delimitando la zona donde debe pararse el peatón.



