Los datos del paro del mes de mayo de 2022 son positivos tanto a nivel provincial como a nivel regional y nacional. El número de parados, en la provincia de Salamanca, desciende en 669 personas (19.393) y la afiliación a la Seguridad Social sube en 655 (123.129). Por sectores, es en el sector servicios donde más desciende el número de parados, así como el sector que aglutina el 75% de los demandantes de empleo
Aunque el número de contratos indefinidos del mes de mayo (36%) no supera al del mes de abril (42%), debemos tener en cuenta que en una provincia como Salamanca durante los últimos años esta cifra de contratación indefinida rara vez pasaba del 10%. Desde UGT volvemos a considerar este dato positivo para las trabajadoras y trabajadores, dato que viene condicionado por las restricciones que la Reforma Laboral hace a los contratos temporales, acotando las situaciones en las que se pueden llevar a cabo este tipo de contratos.
Para UGT es muy preocupante el hecho de que las subidas salariales que se han cerrado en los distintos convenios colectivos de nuestra provincia estén alrededor del 1,5% con un IPC superior al 8%. Es manifiesta la pérdida de poder adquisitivo por parte de las trabajadoras y trabajadores y no es una buena noticia para ellos ni para el conjunto de la sociedad salmantina: a menos ingresos, menos dinero en circulación en un momento crítico para la recuperación económica completa. No estamos dispuestos a admitir que los trabajadores vuelvan a ser los que pierdan en un escenario en el que las empresas siguen aumentando sus beneficios.
Con respecto a los precios de los combustibles fósiles y la electricidad, desde UGT consideramos positivo haber logrado la isla energética ibérica, que ha reducido significativamente las facturas, pero somos conscientes de que necesitamos políticas progresistas, que no castiguen a la gente, ni a sus salarios, y no detengan la recuperación de la economía. Sin embargo, volvemos a poner de manifiesto que la receta de bajar impuestos implica recortar servicios públicos y recortar el Estado de Bienestar y sabemos, por experiencia, que no es la solución.




