Investigadores portugueses han anunciado la primera secuenciación del genoma de la viruela del mono, un avance en la comprensión de la epidemiología, las fuentes de infección y los patrones de transmisión. Lo más sorprendente de esto radica en que se trata de la misma cepa descubierta en Nigeria en el año 2018.
Tal y como publica el periódico El Debate, cuando se conocieron los primeros casos de esta enfermedad en Reino Unido a principios del mes de mayo, un grupo de investigadores crearon Monkeypox Tracker, una web que recopila en tiempo real toda la información relativa a la viruela del mono. En ella, se puede ver cómo Reino Unido, España y Portugal copan la mayor parte de los casos registrados, con algunos positivos esporádicos en el resto del continente europeo y en Norteamérica. Australia, con dos casos, Israel y Emiratos, con uno cada uno, completan el resto del mapa mundial de positivos confirmados.
Ahora, los investigadores se preguntan cómo una cepa de 2018 que no ha mutado en los últimos años ha comenzado a dispersarse por Europa con tanta rapidez. Según el microbiólogo José Antonio López, estos brotes se pueden dar por el tráfico de animales exóticos que acaban como mascotas o por desplazamientos de insectos portadores del patógenos. Otro motivo es la reducción de la inmunidad como consecuencia de la erradicación, que facilita el contagio entre aquellos que no han conocido esta enfermedad.
De momento, la OMS se muestra tranquila, pero prudente al tratarse de un brote "controlable". Sanidad, por su parte, ha anunciado que España comprará vacunas contra esta enfermedad. Estos antivirales son efectivos hasta cuatro días después del contacto con una persona infectada y garantizan protección.




