Las distracciones a la hora de conducir pueden ser peligrosas y suponer un riesgo para la salud de las personas. Estar conduciendo con la música con un volumen extremadamente alto puede causar molestias importantes a los viandantes, al resto de conductores, hasta el punto de suponer una distracción con consecuencias fatales.
Por ello, desde la DGT recomienda escuchar la música con un volumen moderado, ya que este no debe adormecer, ni fomentar una actitud defensiva o agresiva. Además, es importante que el volumen no llegue a distraer al conductor, ya que es posible que no se llegue a escuchar lo que ocurre fuera del vehículo.
Llevar la música demasiado alta puede suponer un riesgo para la seguridad por lo que la multa puede oscilar entre los 100 y 3.000 euros.




