Durante 2017 se produjeron hasta ocho fallecimientos de niños y niñas de menos de un año, según los datos recientemente publicados por el Instituto Nacional de Estadística en torno a las causas de fallecimiento en la provincia.
Ocho casos dentro de los 4.027 fallecimientos que se produjeron en total, los mismos que el año anterior y tres más que en 2015 y casi la mitad se produjeron por malformaciones congénitas, deformidades y anomalías cromosómicas.
Así, se dieron tres casos por estos hechos, uno por problemas en el sistema circulatorio y del sistema respiratorio y otro por anomalías congénitas múltiples.
Por su parte, los otros casos que se dieron fueron debido a una muerte súbita infantil o por complicaciones en el parto, de manera que otros dos casos fueron por afecciones originidas en el periodo perinatal, y otros dos debido a trastornos respiratorios y cardiovasculares específicos del periodo perinatal y trastornos hemorrágicos y hematológicos del recién nacido.
Aun con todo, la mejoría es evidente desde el comienzo de la serie histórica, hace ya 25 años, cuando hubo 22 fallecidos de menos de un año. De hecho, incluso en el año 2000, estos doblaban a los actuales.




