La extinción de las sucursales y oficinas bancarias en los municipios de Salamanca es una realidad que está cada vez más cerca. El avance de las tecnologías y la comodidad de los jóvenes y los más desenvueltos en el ámbito de las TICS está impulsando a que se produzca esta desaparición total que ya perjudica a las personas más mayores, o a aquellos que no tienen un medio de transporte propio para poder desplazarse en busca de una solución.
A nivel nacional son ya 4.618 los pueblos que desde el último año carecen de oficinas bancarias, según los datos proporcionados por el Banco de España, lo que supone que más de la mitad del país ya no tiene acceso a estos servicios de forma presencial.
En este aspecto, la comunidad de Castilla y León es la más perjudicada del territorio nacional en cuanto al cierre de sucursales, dejando en este terreno desamparados a la mayor parte de los pueblos castellanoleoneses. De entre las nueve provincias de la Comunidad, Salamanca ocupa el segundo puesto, mano a mano con Zamora con el 89,5% de los municipios sin bancos, y detrás de Palencia que lidera el ranking con 91,6%.
La ubicación de la provincia de Salamanca en cuanto al número concreto de sucursales bancarias existentes en Castilla y León a fecha de diciembre de 2022 corresponde al cuarto lugar con 140 sucursales, por detrás de Burgos con 230, León con 224 y Valladolid con 210, detalla el Banco de España. Cifras que respetando los registros efectuados hasta ahora tenderán a descender a lo largo de este 2023.
Ya a finales de 2021 en España se contabilizó un 58% menos de oficinas bancarias que en 2008. Según el informe del Banco de España del último año referente a los servicios bancarios existentes en nuestro país, esto quiere decir que “entre 2008 y 2021 el número de oficinas se redujo en la Unión Económica y Monetaria (UEM) en algo menos del 40%, y la ratio de cada mil habitantes pasó de 0,57 a 0,33”.
De entre esas 140 sucursales existentes en la provincia de Salamanca, a lo largo de 2022 Villoruela, Tordillos, Santiago de la Puebla, Santibáñez de Béjar, Lagunilla y Martiago perdieron su presencialidad. Y aunque la mayor parte del territorio salmantino carece en la actualidad de estos servicios, los municipios con mayor número de habitantes y algunos próximos a ellos siguen defendiéndolos como son Aldeadávila de la Ribera, Ledesma, Vitigudino, Lumbrales, Villavieja de Yeltes, Ciudad Rodrigo, Sancti-Spíritus, Fuenteliante, La Fuente de San Esteban, Matilla de los Caños, Tamames, Linares de Riofrío, Los Santos, Guijuelo, Ledrada, Sorihuela, Béjar, La Alberca, Miranda del Castañar, Alba de Tormes, Salamanca capital, Santa Marta de Tormes, Aldeatejada, Peñaranda de Bracamonte, Macotera, Paradinas de San Juan, Babilafuente y Villoria.
Iniciativas desencadenas frente al riesgo de exclusión financiera en el medio rural
Cabe destacar que para hacer frente al riesgo de exclusión financiera en el medio rural, España ya ha puesto en marcha diferentes iniciativas a disposición de los ciudadanos como un medio alternativo para que las personas que carecen de las habilidades digitales necesarias para acceder a los servicios bancarios ‘online’ tengan una manera de realizar sus deseadas gestiones.
Todo ello, desencadenado como consecuencia de la campaña lanzada en enero de 2022 bajo el título ‘Soy mayor, no idiota’, donde se reclamaba un despliegue de actuaciones frente al cierre masivo de oficinas bancarias que posicionaban en una situación de exclusión a las personas mayores.

En cuanto a las iniciativas impulsadas en el ámbito rural destacan, según informa el Banco de España, la figura de los agentes financieros, “a las que una entidad de crédito otorga poderes para actuar habitualmente frente a la clientela, en nombre y por cuenta de dicha entidad”. El despliegue de oficinas móviles que “ofrecen un servicio prácticamente equivalente al de una oficina convencional, aunque, en general, con un horario más reducido”, o las redes de cajeros independientes “de implantación principal en zonas turísticas de España y que cuentan con casi 6.000 unidades”.
Además, a principios del pasado año, las principales asociaciones de entidades de crédito de nuestro país firmaron una serie de compromisos, con el fin de reforzar la inclusión financiera, donde en aquellos municipios con más de 500 habitantes sin punto de acceso presencial a servicios financieros se propuso la existencia de al menos un punto de acceso a través de oficina bancaria, cajero automático, oficinas móviles o agentes financieros.
Para municipios con menos de 500 habitantes sin punto de acceso se asumió el compromiso de ofrecer servicios bancarios básicos, garantizando el acceso al efectivo, a través de alguna de las modalidades anteriores o adquiriendo soluciones alternativas como el ‘cashback’ o los carteros rurales. Y para los municipios con un único punto de acceso físico a los servicios bancarios, las asociaciones se comprometieron mantener dicho acceso al menos durante el período de 12 meses.
Iniciativas desarrolladas en la provincia de Salamanca
En el caso concreto de la provincia de Salamanca, la Diputación puso en marcha hace dos años el servicio del ‘Bibliocajero’, un bibliobús que cuenta con la incorporación de un cajero, encargado de desplazarse a gran parte de los pueblos salmantinos que ya carecen de banco.
En la actualidad, son ya 129 los municipios que en Salamanca se benefician de este servicio disponible a través de las rutas que hacen los bibliobuses B y C, recibiendo durante todo este tiempo “una buena acogida” por los salmantinos, según revela a Salamanca24horas el diputado delegado de Empleo y Desarrollo Rural, Antonio Labrador.
El diputado reconoce que “este servicio se desplaza ya a lugares donde antes no llegaba y todos los meses hay gente que está esperando al bibliobús para poder sacar dinero del cajero. Estamos hablando de pueblos en los que muchos no tienen vehículos, ni carné, y ahora en su propio pueblo, en la plaza, pueden por lo menos una vez al mes sacar dinero”. Aunque matiza que “todavía hace falta hacer un llamamiento mayor para que se impliquen los Ayuntamientos porque sigue habiendo vecinos que pese a que nosotros hemos mandado toda la información siguen desconociendo este servicio”.

El perfil de personas que más suelen usar el bibliocajero, según revelan Labrador, es gente mayor de 50 años, ya que reconoce que los jóvenes suelen usar más el bizum, aunque a veces también se decantan por este cajero móvil.
Al mismo tiempo, el diputado confiesa que “queremos ampliar el servicio a más de 360 pueblos con un procedimiento nuevo, que se encuentra en periodo de contratación en la Diputación para luego licitarse, donde un vehículo móvil llegue al resto de municipios donde no se llega ahora”. Así confiesa que este se trata, todavía, de “un proyecto piloto y una experiencia que queremos trabajar para ver cómo funciona durante un año, para que se mejore la frecuencia con la intención de que se desplace dos veces al mes, y con idea de que en un futuro se implementen los servicios con cajeros, con la posible incorporación de un agente bancario para que se puedan realizar gestiones”.
Todo ello, con la intención de paliar las debilidades que siguen existiendo a fecha de abril de 2023, como es su horario que dura entre 30 y 45 minutos o su periodicidad que es en día de diario, de lunes a viernes y por la mañana, al estar pensando principalmente para personas que no pueden desplazase, bien porque son mayores o bien porque no disponen de un medio de transporte.




