Inmersos ya en el mes de noviembre y con muchas viviendas que disponen ya de calefacción, estufa o brasero, el 112 se ha pronunciado a través de las redes sociales desgranando qué hacer para evitar intoxicarse con monóxido de carbono.
La gravedad de este gas puede incluso llegar a ocasionar la muerte, tras dañar gravemente al organismo. Por ello, la mejor forma de evitar un desenlace fatal es la prevención. En este sentido el Servicio de Emergencia detalla que hay que:
-Realizar anualmente una revisión de los artefactos de la vivienda por un gasista matriculado
-Conservar la instalación de gas en condiciones reglamentarias
-Permitir siempre el ingreso de aire al ambiente desde el exterior (a veces una rendija puede salvarnos la vida)
-Verificar que la llama sea azul. Si es amarilla, anaranjada o roja el artefacto está mal. En ese caso debe llamar enseguida a un gasista matriculado para que revise el artefacto y la ventilación
-Evitar instalar en baños y en dormitorios artefactos que no sean de tiro balanceado: el 72% de los accidentes fatales son por calefones ubicados donde no corresponde
-Controlar que las salidas de los gases al exterior estén colocadas en forma reglamentaria y libres de obstrucciones: la mayoría de los casos fatales tiene su origen en conductos defectuosos
-Reinstalar correctamente las chimeneas o salidas al exterior que hayan sido retirada por limpieza o pintura (no hacerlo puede resultar fatal)
-No utilizar hornallas ni hornos para calefaccionar el ambiente (es muy peligroso)
-Verificar, al comprar artefactos, que posean el logotipo de modelo aprobado
-Leer el dorso de su factura de gas: encontrará teléfonos útiles para consultas, urgencias o reclamos
Además, desde el 112 reconocen que la aparición de manchas, tiznado o decoración de los artefactos en los conductos de evacuación son también indicios de que algo no va bien, aumentando así el riesgo por intoxicación de monóxido de carbono.




