La Medicina de Familia es una de las especialidades que se enfrenta a un mayor número de problemáticas en la actualidad en todo el ámbito nacional, por su puesto en Salamanca, acrecentado, sobre todo, en las zonas rurales. La falta de personal y de conocimiento en esta especialidad es lo que hace que los jóvenes estudiantes de medicina tengan cada vez más rechazo hacia esta especialidad, tal y como expone José María de Dios, jefe de estudios de la Unidad Docente Multidisciplinar de la Gerencia de Atención Primaria de Salamanca desde septiembre de 2017.
Bajo su experiencia de casi tres décadas, tras estudiar residencia de medicina familiar y comunitaria en el año 1995, José María emigró a Madrid donde trabajó durante 7 años, hasta regresar en el 2006 a Salamanca trabajando hasta 2017 en diferentes centros de salud hasta posicionarse en su actual puesto de trabajo. Ahora valora la situación que atraviesa esta especialidad cada vez más rechazada por los jóvenes.
En el último mes, los conceptos de Atención Primaria y Medicina de Familia se han visto más expuestos tras la adjudicación de las plazas MIR, donde esta especialidad básica y necesaria en la asistencia sanitaria se enfrentara a un gran problema de cobertura en gran parte del panorama español. Concretamente, según datos aportados por la agencia EFE en la especialidad de Medicina de Familia en Castilla y León se consiguieron cubrir 109 de las 190 plazas ofertadas, quedando 81 plazas sin cubrir que fueron a la convocatoria extraordinaria, donde todavía han quedado desiertas 47. Han sido Burgos y Soria las provincias donde más huecos han quedado sin rellenar: 4 en Burgos, 6 Miranda de Ebro, 11 en Aranda del Duero y otras 11 en Soria. El resto de las plazas libres se encuentran en León Zamora y Valladolid.

En este aspecto, la provincia de Salamanca no tuvo que enfrentarse a la convocatoria extraordinaria, pues las 18 plazas ofertadas en un principio fueron cubiertas de inmediato. Concretamente, se completaron las 18 plazas MIR y 7 EIR.
José María de Dios asegura que “en Salamanca siempre hasta este año se han cubierto todas las plazas”, reconociendo también que “en otras unidades desde hace dos o tres años hay dificultad para que se ocupen”.
Y aunque en Salamanca no ha costado cubrir las plazas ofertadas en Medicina de Familia, De Dios advierte que uno de los principales motivos por los que los MIR rechazan esta modalidad es que “los estudiantes en muchas facultades no tienen conocimiento de la especialidad, y lo que no se conoce no se valora”. A ello añade que “se suma una percepción de la sociedad, medios de comunicación, de las consultas de primaria saturadas y sobrecargadas, que es lo que lo hace que sea menos atractiva para ellos”.
Si esta negatividad a esta especialización continua en los próximos años podríamos estar hablando de un problema mayor, que ya es actual según afirma este especialista, cuando dice que “ya está pasando. No hay tasa de reposición porque se jubilan más compañeros que residentes que entran”.

Hay muchos municipios en la provincia de Salamanca que no cuentan con una atención sanitaria diaria, bien porque directamente no tienen médico y se tienen que desplazar a otro municipio cercano, o bien porque va solamente uno o dos días a la semana. No obstante, José María explica que “aunque la cobertura sanitaria está garantizada a todos los pueblos, evidentemente la falta de personal en las sustituciones o bajas hace que los médicos de primaria tengan parte de su jornada laboral trasladándose de unos consultorios a otros”. Por ello, matiza que “esta situación se tenía que haber previsto hace muchos años ante el gran número de jubilaciones y haber aumentado poco a poco las plazas. Ahora es imposible hacerlo corriendo”.
No obstante, advierte también que el problema de la falta de profesionales “es anterior a la pandemia”, aunque sí afirma que “es un factor agravante”. Asimismo, asegura que “los estudiantes de medicina en Salamanca conocen la especialidad de Familia, ya que rotan en primaria y la valoran con muy buena nota, pero una vez que eligen plaza es más cómodo y atractivo el hospital”.

Respecto al ejercicio de esta especialidad, De Dios indica que ejercerlo en la actualidad es “complicado y aunque se ha intentado rebajar el número de personas citadas en un primer momento, al final del día las agendas se saturan y eso repercute en la asistencia diaria”.
Reconoce también que en la provincia de Salamanca “los médicos de familia tenemos unas calificaciones de satisfacción muy altas por parte de los usuarios de las que estamos muy orgullosos. Somos el primer contacto de los pacientes y nuestro correcto funcionamiento es básico para el mantenimiento del sistema sanitario”. Aunque confiesa que “llevo ejerciendo 26 años la especialidad médica más bonita y gratificante de todas y da un poco de pena la situación por la que estamos pasando en estos momentos”.
Finalmente, en cuanto a los cambios que se hacen necesarios para que se mejore la situación en la Atención Primaria, José María explica que “está claro que hace falta personal, pero son cuatro años lo que se tarda en formar residentes y las unidades docentes junto a los hospitales tienen una capacidad infinita de gente a la que se puede formar, aunque la solución no es contratar a personal no MIR, ya que va en contra del mejor sistema de formación de médicos de toda Europa.
En el ámbito rural, creo que hay que hacer una restructuración de las zonas básicas de salud, se necesitará incentivar el desarrollo profesional y económico de los profesionales para que se puedan cubrir las plazas de difícil cobertura”.




