La ilusión por el primer día de colegio no se siente en todos los colegios de la provincia. De la alegría y el color que llenan las aulas la voz y la presencia de los niños a la soledad de pupitres vacíos.
Cuatro colegios de la provincia sentirán esa ausencia de niños cargados con sus mochilas en sus clases. Son los casos de Barbadillo, Sobradillo, Valdelacasa y Cipérez los que no acompañarán al resto de centros educativos de la provincia de Salamanca en el recorrido del curso 2023-2024 que se inicia este jueves.
La despoblación y la falta de niños han hecho que las unidades de estas localidades hayan tenido que cerrar, tras estar activas en pasados años.
Por otro lado, los supervivientes, aquellas aulas que se mantienen en este inicio de curso a pesar del bajo número de alumnos. Tal y como ha anunciado el delegado territorial de la Junta de Castilla y León, Eloy Ruiz, en la provincia de Salamanca “funcionarán cinco unidades con tres alumnos cada una”.
Esas aulas, las de tres alumnos, se sitúan en los colegios de Cilloruelo, Valero, San Felices de los Gallegos, Cabrillas y Cantagallo. A estas hay que sumar otras dos aulas que se mantienen con cuatro alumnos en Peñaparda y Santiz.




