La economía de Salamanca mantiene una trayectoria positiva, aunque afronta importantes desafíos vinculados al envejecimiento de la población, la despoblación, la retención de talento y la mejora de las infraestructuras. Esta es una de las principales conclusiones del primer Informe de la Economía Provincial de Salamanca, presentado este jueves por la Cátedra de Estudios Económicos y Empresariales de Caja Rural de Salamanca e IME-USAL.
El acto ha contado con la participación del vicerrector de Transferencia de la Universidad de Salamanca, Federico Bueno de Mata; el presidente de Caja Rural de Salamanca, Casimiro Martín Hernández; el director general de la entidad, José Ignacio Juez Marín; y la directora de la Cátedra y responsable del informe, Lucía Muñoz-Pascual.
El estudio nace con vocación de continuidad y pretende convertirse en una referencia periódica para conocer la evolución de la economía salmantina. Aunque lleva por título Informe de la Economía Provincial de Salamanca 2025, el análisis recoge datos correspondientes a 2023, 2024 y 2025, además de información parcial de 2026.
Durante la presentación, Lucía Muñoz-Pascual ha destacado que el objetivo es disponer de una herramienta que permita “conocer, analizar y comprender” la evolución y las tendencias de la economía provincial, así como detectar oportunidades y retos. El documento aborda indicadores relacionados con el crecimiento, el empleo, la agricultura, la industria, la construcción, el comercio, el turismo, los servicios financieros y el tejido empresarial.
El sector primario aporta el 11% del producto provincial
Entre los datos recogidos en el informe destaca el peso del sector primario, que continúa siendo estratégico para la provincia. Agricultura y ganadería representan alrededor del 11% del producto de Salamanca, con una cifra cercana a los 1.000 millones de euros, y generan más de 8.000 empleos directos.
Además, las exportaciones del sector primario crecieron en 2025 un 10% respecto al año anterior, mientras que la actividad agroalimentaria mantiene una estrecha relación con la producción, transformación y comercialización de productos, con especial relevancia de la industria vinculada al cerdo ibérico.
La construcción también muestra signos de recuperación, impulsada por la inversión pública, la rehabilitación urbana y la actividad residencial. En el caso de la industria, el informe apunta a una evolución estable y a una mejora de la actividad exterior, aunque plantea la necesidad de avanzar en diversificación, valor añadido e internacionalización.
El turismo continúa siendo otra de las fortalezas de la economía provincial, apoyado en el patrimonio, la cultura, la Universidad, la gastronomía y la capacidad de atracción de Salamanca.
Por su parte, el sector servicios concentra más del 70% de la población activa de la provincia, consolidándose como el principal motor de la estructura económica salmantina.
Menos desempleo y más afiliación, pero con el reto demográfico sobre la mesa
El mercado laboral presenta también una evolución favorable, con una reducción progresiva del desempleo y niveles históricos de afiliación a la Seguridad Social.
Sin embargo, el informe advierte de los problemas derivados del envejecimiento de la población activa. La franja de mayores de 55 años alcanza aproximadamente las 43.000 personas activas, una circunstancia que refuerza la necesidad de atraer y retener trabajadores y profesionales jóvenes.
“Tenemos talento, lo formamos, pero necesitamos que esas personas creen y hagan aquí un proyecto de vida personal y profesional”, ha señalado Muñoz-Pascual durante la presentación.

Las empresas reclaman talento, innovación e infraestructuras
Una de las particularidades del informe es la incorporación de entrevistas con empresas representativas de distintos sectores para complementar los datos estadísticos con la visión del tejido productivo.
Las compañías también ponen sobre la mesa cuestiones como las restricciones energéticas, el acceso al suelo, las infraestructuras y, especialmente, las conexiones ferroviarias.
La Universidad de Salamanca genera un impacto económico de 1.200 millones
Otro de los capítulos destacados está dedicado a la Universidad de Salamanca y a su impacto sobre la economía provincial.
Según los datos presentados, la institución académica generó en 2025 un impacto económico de alrededor de 1.200 millones de euros, derivado, entre otros factores, del empleo, las compras y contrataciones, el gasto de estudiantes y visitantes, la investigación, la transferencia de conocimiento y el emprendimiento.
Muñoz-Pascual ha subrayado que este impacto no se limita a la capital y alcanza al conjunto de la provincia a través de proveedores, formación y transferencia de conocimiento hacia sectores como el agroalimentario, el turístico o el tecnológico.
Una colaboración público-privada con vocación de continuidad
El vicerrector de Transferencia de la Universidad de Salamanca, Federico Bueno de Mata, ha puesto en valor durante el acto la colaboración entre la institución académica y Caja Rural de Salamanca, destacando la importancia de conectar la Universidad con el tejido empresarial.
“Las aulas se tienen que abrir para conectar con la empresa”, ha defendido, reivindicando la transferencia de conocimiento como una de las vías para que la actividad universitaria tenga un impacto directo sobre la sociedad.
Por su parte, el presidente de Caja Rural de Salamanca, Casimiro Martín Hernández, ha calificado el informe como el “plato fuerte” de la Cátedra, después de otras iniciativas desarrolladas durante su primer año de actividad, como una jornada de emprendimiento y unos premios vinculados a trabajos universitarios.
Martín Hernández ha destacado el trabajo realizado para construir este primer punto de partida y ha comprometido la continuidad del proyecto para que el informe pueda repetirse en próximas ediciones y permita comparar la evolución de la economía provincial.
Salamanca tiene oportunidades, pero también retos
Como conclusión, el informe dibuja una provincia con una economía diversificada, un sector agroalimentario potente, empresas con capacidad de competir internacionalmente, una Universidad con un importante impacto económico y un sector financiero capaz de canalizar ahorro, inversión y financiación.
Al mismo tiempo, identifica retos relacionados con la despoblación, el envejecimiento, la retención de talento, las infraestructuras, la digitalización y la generación de proyectos de mayor valor añadido.
“Este informe nos sirve para diagnosticar, es un primer paso para actuar mejor”, ha resumido la directora de la Cátedra, que ha defendido la continuidad del estudio para disponer de una herramienta que permita observar cómo evoluciona la economía salmantina en los próximos años.



