Salamanca continúa dando pasos hacia convertirse en una ciudad con el bienestar asegurado. Un objetivo existente desde hace años y que se reforzó con la creación de la Oficina de Bienestar Animal que depende de la Concejalía de Familia e Igualdad de Oportunidades.
Precisamente ha sido la teniente de alcalde y responsable de dicha área, Ana Suárez, la que ha presentado el nuevo proyecto del Ayuntamiento de Salamanca y que supondrá un gran avance al cubrir una necesidad, hasta ahora, desierta. Concretamente, será un Centro de Protección Animal para la ciudad que se espera que esté disponible a finales de este 2020 o a principios de 2021.
Así lo ha confirmado Ana Suárez, quien ha explicado que en la mañana de este jueves, 11 de junio, se ha presentado el proyecto de obra ante la Comisión de Bienestar Social. “No es sólo un edificio, es un primer paso hacia una nueva forma para gestionar la recogida de animales abandonados en la ciudad”, proseguía la teniente de alcalde, reseñando que la creación de dicho centro implicará muchos aspectos.
El Ayuntamiento es el responsable directo del servicio de recogida de animales abandonados en la ciudad -competencia cedida por la Junta a los municipios-. Sin embargo, desde hace años, se saca a licitación pública al que optan las empresas siempre y cuando cumplan varios requisitos, siendo uno de ellos que posean un núcleo zoológico.
Sólo hay dos entidades que cuentan con un núcleo de dichas características en toda la provincia y, cuando se licitó el nuevo contrato, en 2017, ninguna de ellas se presentó ya que se trataba de un pliego de condiciones “muy ambicioso”, tal y como ha admitido Ana Suárez, señalando eso sí que primaba el bienestar animal.
“Tuvimos que optar por un servicio que no cubría las necesidades ni lo que se pretendía, aunque sí la competencia municipal de recogida de animales”, detalló la teniente de alcalde, indicando que fue en ese momento, y con María José Fresnadillo como principal precursora, cuando se decidió comenzar a valorar la creación de un centro municipal de protección de animales.
Podrá dar acogida hasta a 80 perros y 40 gatos, aunque la idea es que la adopción sea un hecho constante
El Centro de Protección Animal estará construido en la finca de La Salud, detrás de MercaSalamanca, y contará con más de 2.664 metros cuadrados. Se trata de un lugar separado tanto de los núcleos urbanos como de los centros de trabajo próximos, permitiendo así “que no haya ninguna molestia para los vecinos o para los trabajadores”.
El proyecto contempla un total de 80 cheniles individuales para perros y una zona de alojamiento para 40 gatos. Su desarrollo se ejecutará en varias fases, y en la primera, programada para este año 2020, se contempla la construcción de un módulo principal con capacidad para 30 cheniles para perros, con bebedero automático en cada uno de ellos, una tolva dispensadora de pienso y un patio individual -que podrá hacerse doble o triple según la sociabilidad de cada can-; así como dos cheniles para gatos, con un enrejado en su zona superior.
En total, el Centro de Protección Animal contará con ese módulo ya mencionado de 300 metros cuadrados para los animales; una zona de 660 metros cuadrados de patios pavimentados y zona de esparcimiento de perros; y 1.800 metros con zona de esparcimiento de juego pero en terreno natural.
En esta fase también se construirá una zona de hospitalización, un lavadero canino, parques de esparcimiento y juego vallados en el perímetro de los cheniles, además de las zonas destinadas a gestión, almacenes, instalaciones sanitarias y eléctricas y un aparcamiento.
Tras la ejecución de la obra, estimada en un plazo de cuatro meses desde su adjudicación, está previsto que el nuevo servicio de recogida de animales abandonados de la ciudad pase a ser gestionado a través de un contrato reservado a las empresas de economía social, de manera que al beneficio de contar con un servicio en el que prime el bienestar animal y que cubra las necesidades de la ciudad en materia de animales abandonados, se sume el valor de la generación de empleo entre los colectivos con mayores dificultades de inserción laboral.
Para Ana Suárez, “Salamanca necesitaba dar este paso en materia de bienestar animal”, ya que “más allá de que el servicio de recogida de animales abandonados sea una competencia municipal y deba cumplirse con la misma rigurosidad que todas las demás, la sensibilidad de la sociedad apunta claramente a una preocupación por el bienestar animal y el trato adecuado de los casos de abandono, promocionando las adopciones para todos esos animales”.
Al ser una finca muy amplia, el Centro de Protección de Animales podría llegar a ampliarse, según confirmó la teniente de alcalde, aunque el objetivo no ese sino “transformar el criterio hacia la adopción y hacia que los animales tengan una segunda oportunidad”. Además, será un proyecto “costoso”, como también aventuraba, pero precisamente por eso se irá construyendo poco a poco -con un presupuesto inicial de 217.000 euros-.
La recogida de animales abandonados se mantendrá las 24 horas del día activa
Con la creación del centro también cambiarán los horarios de recogida de animales abandonados, hasta ahora limitados. La idea es que el servicio pase a actuar las 24 horas del día y los siete días de la semana, porque en ocasiones, explicaba Ana Suárez, se notifica el avistamiento de un animal abandonado y cuando se va a recoger, al haberse ido en otro momento, ya no está.
En 2019, y según los datos de la empresa concesionaria, se recogieron más de 250 animales, de los que 170 eran perros y, el resto, gatos. Aunque es un número superior al de las 80 plazas, la teniente de alcalde insistió en que la idea es que no sea un centro permanente sino que los animales que pasen por el mismo sean acogidos poco tiempo después.
Y es que, por desgracia, los animales que no son cachorros suelen tener menos opciones de adopción, por lo que desde el Ayuntamiento también se fomentará la misma para que así “no se pasen toda su vida en un centro”.
Respecto a la recogida de animales abandonados durante el estado de alarma, Ana Suárez explicaba que la de perros ha disminuido notablemente aunque “es lógico porque la gente no sale a la calle y no los ve”. Lo que sí han detectado es que, al no poder realizar la campaña de esterilización de gatos callejeros por el confinamiento, las gatas han entrado en celo, “están preñadas y empezando a parir”, por lo que el número de colonias está en aumento.
Así, el objetivo del Consistorio es “esterilizar cuanto antes a las hembras y controlar las colonias” porque está pasando a ser un “problema de salud pública”.
El censo municipal de animales está en trámites de ser actualizado, pero también necesitan la colaboración de los dueños
En lo que se refiere al censo municipal de animales domésticos, que muestra un claro desfase respecto a las edades de muchos animales, Ana Suárez detallaba que están tratando de actualizarlo pero que no es tarea sencilla ya que, pese a que ya sea en el momento de su nacimiento -hasta seis meses después se tiene de plazo- o cuando se recoge un animal abandonado, se le pone un chip, la muerte sólo se notifica de manera obligatoria si se produce en una clínica veterinaria.
Si no, debe ser el propietario el que lo notifique pero este, “muchas veces por desconocimiento, no lo hace”. Por ello, desde el Ayuntamiento, que se comprometieron tras una moción socialista a actualizarlo, se están encontrando ciertas dificultades y están buscando la fórmula “para tener la certeza de qué animales han fallecido”. También, para ello, han solicitado la colaboración de los dueños.




