Salamanca ha comenzado a instalar toda la señalización que ayudará a evitar uno de los grandes problemas de la ciudad, el acceso a grandes vehículos por la zona baja de la Gran Vía, por el puente del Soto. En este preciso lugar, habían sido varios los vehículos que se quedaban atascados tras no respetar el control de gálibo, lo que hacía que el propio puente se deteriorara golpe a golpe.
Para ello, la señal que se ha colocado en la calle Arroyo de Santo Domingo, que a través de unos sensores medirá cuán alto es el vehículo que circula por la vía. En caso de exceder el límite, tendrá que circular por la Calle San Buenaventura, tal y como indica la señalización. En este caso, el máximo será de 3,5 metros de alto, alertando al conductor de la situación, en caso de ser necesario. Así se evitará que los camiones sigan chocando con la bóveda del puente, muy afectada por los continuos accidentes que ha venido soportando en los últimos años.

Otro de los puntos que ha comenzado a instalarse ha sido el del cruce de la calle San Pablo y la plaza de Colón. Este contará con una señalización lumínica que avisará a los peatones de la zona de la circulación de un autobús, por lo que así alertará a los viandantes ante la inminente llegada del vehículo.
Con estas dos señales, el Ayuntamiento de Salamanca pretende proteger el Patrimonio de Salamanca, además de reforzar la seguridad de los salmantinos, salmantinas y turistas que circulen por la capital del Tormes.
Hace seis años, un camión se quedaba bajo el puente atorado, lo que obligó a cortar el tráfico de una de las vías más transitadas de la ciudad, sin ser la primera vez que esto ocurría.



