Dos modificaciones puntuales del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) relativas al uso de las
plazas de aparcamiento y a las condiciones de uso residencial han sido aprobadas definitivamente durante el pleno del Ayuntamiento de Salamanca celebrado este jueves 5 de noviembre.
En primer lugar, se llevará a cabo la modificación número 28 del PGOU, que se centra en actualizar las condiciones de uso residencial "para adaptarse a las nuevas demandas que se producen en las viviendas tanto por parte de promotores como de particulares". Por otro lado, se ha aprobado la modificación número 29, que contempla varias modificaciones en relación a los aparcamientos y los garajes.
Salamanca contará con plazas de aparcamiento más amplias
Por su parte, la modificación número 29 prevé, entre otros cambios, el incremento de las dimensiones mínimas de las plazas de aparcamiento estándar. A partir de este momento, las zonas destinadas al estacionamiento deberán tener al menos una medida de 500x240 centímetros, que hasta el
momento estaba asignada únicamente a los vehículos grandes. Además, se amplía también el ancho libre del vial que dé acceso a la plaza de aparcamiento y su ángulo de giro.
Cabe destacar, además, que esta modificación incluye en su normativa a aquellos locales que han cambiado su uso anterior al de garaje, ya que hasta el momento no se especificaba. En este sentido, para generar el vado en la vía pública, estos cambios de uso a garaje deberán tener una capacidad de al menos una plaza de aparcamiento más que las que se eliminen en superficie.
Por otro lado, se introduce que los garajes puedan disponer de instalaciones de recarga de vehículos eléctricos. Por último, esta modificación señala que en edificaciones exclusivas de uso industrial ya existentes no se exigirá mayor dotación de plazas de aparcamiento que la obligatoria exigida previamente para su construcción.
Una modificación que busca actualizar las condiciones de uso residencial
La modificación número 28 del PGOU, que se centra en actualizar las condiciones de uso residencial, incluye en primer lugar la adecuación de la nomenclatura y de las condiciones de las residencias calificadas como ‘Apartamento’, integrándolas en los modelos de vivienda y ampliando sus características espaciales mínimas.
En lo relativo al interior del hogar, la norma actualiza los modelos de habitabilidad eliminando la obligatoriedad de instalar determinados elementos tradicionales en los cuartos de baño. Asimismo, responde a los cambios del mercado laboral regulando piezas como los despachos para teletrabajo y los vestidores, e incorpora la posibilidad de integrar la cocina en el salón para viviendas de tres o más dormitorios.
La seguridad también constituye un pilar central de esta revisión: se completa la definición de espacios complementarios como trasteros o despachos profesionales, fijando exigencias en materia de protección y seguridad contra incendios.
Por último, el texto legal define con precisión los conceptos de ‘edificio completo’ y ‘promoción completa’. Esta medida facilita la ejecución de obras en fachadas y cubiertas orientadas a la obtención de ayudas públicas de rehabilitación.



