Un investigador salmantino alcanza el hito de que cuatro abejorros sean reconocidos y declarados, por primera vez, como especies con la categoría de “peligro de extinción”.
Félix Torres lleva más de cincuenta años asentado en la capital del Tormes, motivo por el que, aunque nació en tierras manchegas ya se considera de aquí. Es entomólogo y profesor de biología de la Universidad de Salamanca en el área de Zoología y sus muchos años de trabajo son ahora noticia tras una propuesta de TRAGSATEC que se remonta a hace cuatro años.
El Catálogo Español de Especies Amenazadas (CEEA) ha incorporado recientemente a seis especies, cuatro de himenópteros y dos de dípteros.
Bombus confusus (abejorro confuso), Bombus cullumanus (abejorro de Cullum), Bombus gerstaeckeri (abejorro de los acónitos) y Bombus inexspectatus (abejorro inesperado) son las cuatro especies de abejorros que han sido catalogadas “en peligro de extinción”.

Esta incorporación ha sido gracias al trabajo de Félix Torres, miembro de la USAL, y de Concepción Ornosa, de la Universidad Complutense de Madrid. Según relata Torres, estas especies estaban ya incluidas en el Libro Rojo de los invertebrados amenazados de España.
“Teníamos claro que eran estos cuatro abejorros. Ha sido un proceso de búsqueda de datos y una pelea, pero lo más importante es que hemos abierto la puerta a esa inclusión, porque los invertebrados no contaban en estos listados, salvo casos muy llamativos, y esta inclusión ha supuesto eso, abrir la puerta a algo más allá de grandes vertebrados de pelo y pluma como el lince o el águila imperial, que requieren, por supuesto, de esta protección, pero que queremos también que la administración preste más importancia a estos pequeños invertebrados”, afirma.
Este hecho tiene más importancia todavía si cabe porque, a parte de que Torres confiesa que era algo que consideraban “inalcanzable” y que es la primera vez que sucede, parte de un estudio que se remonta a 14 años atrás, desde cuando Ornosa y él recorren la cornisa Cantábrica y la zona de Pirineos para evaluar la situación de esta población de abejorros y localizar cuáles se han ido perdiendo con el paso de los años.
Torres destaca también en la participación de este trabajo a Guillermo Cabezas de TRAGSATEC, Elena Bermejo, Marta Gómez, Marcos Cerra y María Pita como responsable de la dirección general en el MITECO.

En la categoría de “vulnerable”, el catálogo incluye la Mallota dusmeti y Meligramma cingulata, conocidos comúnmente como “moscas de las flores”. Por otro lado, la especie de mariposas hormiguera de las gencianas, Phengaris alcon, pasa a formar parte del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial.
La principal diferencia entre estar incluido dentro del Catálogo Español de Especies Amenazadas y del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, son los regímenes jurídicos que son diferentes y que en el caso del catálogo suponen una categoría “superior” que implica una mayor dedicación por parte de la administración. En el caso del LESRPE tienen un régimen de prevención especial, pero no se le asigna categoría de protección, según explica Torres.
Estos abejorros son exclusivos del norte peninsular, es decir que nunca han tenido presencia en la provincia de Salamanca.
Este entomólogo subraya que su asentamiento se encuentra a altitudes superiores a los 1.200-1.500 metros; regiones que además son las más afectadas por las condiciones climatológicas, donde la subida de las temperaturas está afectando a la vegetación en las zonas del Pirineo y la cordillera Cantábrica, que, por ende, afecta a la población de estos abejorros, más allá de la intervención humana.
Entre los consejos de este experto para ayudar a la conservación de estos polinizadores señala las siguientes acciones: no alterar los lugares donde están concentradas sus poblaciones, evitar las rutas de senderismo, evitar la modificación del paisaje con las actividades agrícolas o ganaderas.
El objetivo en sí es “intentar alterar lo menos posible las zonas que están dentro de los regímenes de control que tienen las administraciones”. A propósito de esto, Torres apunta a que “el Principado de Asturias, Aragón, Navarra, País Vasco, Cataluña o Cantabria tendrán que adoptar medidas administrativas de protección que recomienda el catálogo”.

Preguntado por qué pasaría si estos polinizadores desaparecieran, el profesor de la USAL afirma que “no soy catastrofista, porque que desaparecieran 20.000 especies de himenópteros sería una burrada. Estaríamos hablando de una catástrofe ecológica del propio planeta, pero es importante que se despierten las consciencias para que se reconozca el servicio de los polinizadores, que la mayor parte de las veces no se valora hasta que bajan las cosechas o vemos un exceso de contaminación. Por eso, sería bueno que seamos capaces popularmente de reconocer el interés de todos los seres vivos en general, porque todos cumplen una función ecológica y tienen una misión”.
La categorización de estos abejorros “en peligro de extinción” ha producido una gran satisfacción entre los estudiosos de la diversidad, siendo este un trabajo complejo donde ha pasado un año desde que se superaron los trámites hasta que ha salido publicado en el Boletín Oficial del Estado.
El trabajo ahora está centrado en completar el catálogo, pese a que Félix Torres asegura que sigue habiendo otras especies de abejas silvestres que habitan en la Península y que necesitan un régimen de protección especial.



