Salamanca cerró 2025 con 14 redes de distribución de agua que registraron incumplimientos de aptitud para el consumo humano dentro del programa específico de vigilancia de contaminantes químicos de origen geológico de la Junta de Castilla y León.

Así se desprende del último informe sobre la calidad de las aguas de consumo humano elaborado por la Consejería de Sanidad y recogido por la agencia Ical. En el conjunto de la Comunidad, 117 de las 401 redes sometidas a control presentaron algún incumplimiento, lo que representa el 29,2 por ciento del total analizado.
Este programa de vigilancia se centra en abastecimientos cuya agua procede de captaciones subterráneas y que, debido a las características geológicas del terreno, pueden contener concentraciones elevadas de elementos como arsénico, nitratos, manganeso, hierro, plomo, cromo, aluminio, fluoruros, sodio o sulfatos.
El informe destaca que este tipo de contaminación tiene un comportamiento diferente al de otros problemas relacionados con el abastecimiento, ya que está vinculado a la composición geológica del subsuelo y suele mantenerse estable a lo largo del tiempo. Por ello, los controles se centran especialmente en la vigilancia de las captaciones y en la eficacia de los tratamientos de depuración.

En el conjunto de Castilla y León, la vigilancia de la calidad del agua durante 2025 dio un resultado total de 129.865 análisis, además de más de 10.200 controles de cloro residual para garantizar la correcta desinfección de las redes de abastecimiento.




