Salamanca y Soria se sumarán en los próximos días a las provincias de Zamora, Palencia, Ávila y Segovia en la implantación del nuevo contrato de transporte sanitario, de forma que quedará pendiente en Burgos, León y Valladolid. Así lo ha avanzado este martes el consejero de Sanidad, Alejandro Vázquez, quien consideró que la prórroga pedida por la adjudicataria se ajusta a las casas permitidas por la ley de contratos del Estado.
En la sesión de control al Ejecutivo del pleno de las Cortes, el procurador de Unidas Podemos Pablo Fernández pidió una valoración a la Junta sobre la situación del transporte sanitario. “Vergüenza”, dijo, ante la petición de más tiempo por parte de la empresa ante los problemas de suministro de componentes, lo que denunció supone que haya ambulancias con medio millón de kilómetros circulando y que hasta 26 pueblos no cuenten con una “fija y permanente”.
El consejero consideró “adecuada” la situación del transporte, a la espera de la “mejora” que supondrá la entrada en vigor del nuevo contrato en la totalidad del territorio. Alejandro Vázquez cargó contra la “prosa tan abigarrada” del procurador ‘morado’ por sus adjetivos “descalificativos” y por recurrir a los “mismos mantras”, al tiempo que censuró su “oportunismo político” por llevar a la cámara las reivindicaciones del comité de empresa de León.
“Más allá excusas baratas y años calientes”, según Pablo Fernández la situación es “penosa y lamentable” y añadió que la causa son las “calamitosas políticas” y el modelo “neoliberal” que privatiza un servicio que remarcó debe ser “público”. Además, advirtió del “peligro” que tiene para la población y los profesionales que sigan circulando ambulancias con 500.000 kilómetros o sin ITV, la falta de personal o las condiciones “leoninas” de los trabajadores.
Finalmente, el consejero de Sanidad defendió el cumplimiento de la ley, frente a las críticas del procurador de Unidas Podemos, que en su opinión le pide que se salte las normas. “No somos todos iguales”, sentenció.




