La provincia de Salamanca ha logrado esquivar la contracción generalizada de la obra pública en Castilla y León durante la primera mitad de 2026. Frente a la acusada caída en la licitación que sufre la Comunidad, el mercado salmantino registró un incremento interanual del 7,6%, alcanzando los 80,4 millones de euros movilizados entre enero y junio. Este volumen sitúa a Salamanca como el tercer territorio castellano y leonés con mayor inversión acumulada en lo que va de año, únicamente superado por Burgos (518,7 millones) y León (138,4 millones).
Sin embargo, el buen comportamiento del mercado salmantino contrasta con el complicado panorama autonómico. Según datos de la Cámara de Contratistas de Castilla y León recogidos por Ical, la obra pública licitada en la Comunidad cayó un 26,8% en el primer semestre, sumando tan solo 1.045 millones de euros frente a los 2.184 millones del mismo periodo en 2025. Ante este escenario de parón, las constructoras reclaman a las administraciones públicas la inyección urgente de más de 1.000 millones de euros antes de que finalice el año para lograr superar el umbral de los 2.000 millones y no perder el terreno conquistado en ejercicios anteriores.
Falta de presupuestos e inestabilidad institucional
La reactivación del sector no será sencilla en la segunda mitad del año. La prórroga presupuestaria atenaza la capacidad inversora tanto del Gobierno central ,cuya licitación regional se ha desplomado un 31,3%, como de la Junta de Castilla y León, que ha recortado sus concursos un 30,8% (hasta los 205,3 millones) tras atravesar un periodo en funciones por los comicios del pasado mes de marzo. En este contexto, la administración local ha tomado el relevo institucional: consistorios y diputaciones licitaron 220,6 millones en la Comunidad (un 3,6% menos que en 2025), superando el volumen global de la administración autonómica, aunque enfrentándose al desafío añadido de encontrar contratistas para ejecutar obras de menor tamaño.
La evolución de la contratación semestral ha sido altamente irregular a escala autonómica, pasando del pico registrado en mayo (335 millones) al desplome de junio, que cerró como el peor mes del ejercicio con apenas 72,1 millones de euros (un 24,5% menos interanual).
El sector confía en que el empujón definitivo para cumplir las metas del año llegue tras el parón veraniego de la mano de actuaciones de calado nacional, como los nuevos contratos de la línea de alta velocidad Burgos-Vitoria, los tramos ferroviarios hacia Cantabria, el avance en la construcción de tramos de autovía pendientes y proyectos estratégicos vinculados al ciclo integral del agua.



