Las vacaciones de verano dejan muchas viviendas vacías durante días o incluso semanas, una circunstancia que puede ser aprovechada por delincuentes para comprobar qué domicilios se encuentran desocupados. Entre los métodos que se han dado a conocer está la colocación de pequeños elementos en las puertas, como hilos o diminutos trozos de material, con el objetivo de comprobar posteriormente si han sido movidos.
La técnica es sencilla y busca pasar completamente desapercibida. El delincuente coloca un pequeño elemento en un punto de la puerta o de su marco donde sea difícil detectarlo. Después, transcurridos unos días, puede regresar para comprobar si continúa en la misma posición.
Si el elemento permanece intacto, podría interpretarse que la puerta no ha sido utilizada durante ese periodo y que sus ocupantes se encuentran fuera. Si, por el contrario, ha desaparecido o se ha desplazado, sería una señal de que alguien ha abierto la puerta y, por tanto, de que existe actividad en la vivienda.
Una señal que no debe generar alarma por sí sola
La aparición de un hilo o cualquier otro objeto extraño no significa automáticamente que una vivienda esté siendo vigilada por ladrones. Puede tratarse de una coincidencia o tener otra explicación.
Por ello, ante una situación de este tipo, se recomienda actuar con prudencia y no enfrentarse a ninguna persona sospechosa. Tampoco es aconsejable manipular elementos que puedan haber sido colocados deliberadamente.
Si existen indicios de que se trata de una señal de vigilancia, lo adecuado es comunicarlo a la Policía para que pueda valorar la situación.
Especial atención durante las vacaciones
Los periodos vacacionales son especialmente sensibles porque muchas viviendas permanecen cerradas durante largos periodos. Por este motivo, conviene evitar dar pistas públicas sobre ausencias prolongadas y pedir a algún familiar, amigo o vecino de confianza que revise periódicamente el domicilio.
También es recomendable recoger el correo con frecuencia y prestar atención a cualquier cambio o elemento desconocido en la puerta, el portal o los alrededores de la vivienda





