Investigadores de la Universidad Médica de Kaohsiung, en Taiwán, han descubierto un nuevo efecto secundario de la vacuna del COVID-19: el síndrome de la OAB, también conocido como el 'síndrome de la vejiga hiperactiva'.
Tal y como publica el periódico El Debate, la investigación, que ha contado con 889 participantes vacunados con dosis de AstraZeneca, Pfizer y Moderna, mostraron que un 13,4% de los voluntarios habían sufrido un deterioro de los síntomas de tracto urinario inferior. Los efectos más frecuentes fueron la urgencia urinaria, la nicturia, la incontinencia y la polaquiuria. Este síndrome provoca que la vejiga muestre un comportamiento hiperactivo con urgencia repentina de orinar y, en algunos casos, aumentos en la frecuencia, fugas o necesidad de ir al baño en plena noche, interrumpiendo el sueño.
Entre los síntomas que se pueden experimentar con esta afección, destacan el sentir una necesidad urgente y repentina de orinar que es difícil de controlar, el experimentar una pérdida involuntaria de orina inmediatamente después de una necesidad urgente de orinar (incontinencia de urgencia), el orinar con frecuencia, en general, ocho o más veces en un periodo de 24 horas y el despertar más de dos veces en la noche para orinar (nicturia). Ante ellos, los expertos recomiendan hacer cambios en la dieta, tener una micción cronometrada y llevar a cabo técnicas de contención de la vejiga utilizando los músculos del suelo pélvico. Aunque no es algo infrecuente en adultos mayores, no forma parte del proceso normal de envejecimiento, por lo que se recomienda consultar el médico en caso de que afecte al día a día.




