Las soft skill son una serie de habilidades interpersonales que se han convertido en una de las claves para poder ir adquiriendo conocimientos técnicos y habilidades en el mundo laboral.
Estas habilidades tienen que ver, primeramente, con cómo nos relacionamos con nuestro entorno teniendo en cuenta las características personales, las competencias sociales o las propias actitudes, lo que hace que se relacione directamente con la ciberseguridad.
Del mismo modo, estas aptitudes, que se desarrollan de forma diferente, están relacionadas con rasgos personales y emocionales, en lugar de con el conocimiento. Así pues, el dominio de una herramienta o software de ciberseguridad no será una soft skill. En cambio, sí que lo será la manera en que comuniquemos nuestros conocimientos acerca de esa herramienta o software de seguridad.
Las soft skills cobran una especial relevancia en el mundo laboral, ya que ayudan a potenciar los otros tipos de habilidades. Por ejemplo, un profesional con gran conocimiento técnico será más eficaz en su entorno laboral en la medida en que sepa relacionarse y comunicarse mejor con sus compañeros.
Si bien, los puestos en los que desarrollan su trabajo los profesionales de la seguridad informática requieren dedicar una gran parte del tiempo a la interacción con pantallas, la comunicación con otros compañeros supone también una parte importante de su labor. Es por ello que no deben dejar de prestar atención a estas habilidades sociales si desean crecer en su carrera. Una de las soft skills más prácticas para la ciberseguridad es la asertividad, que se define como la capacidad de una persona de expresar sus emociones de manera adecuada ante las adversidades.
A menudo, nos enfrentamos a situaciones en las que se hace difícil expresar lo que sentimos. A causa de cómo se esté desarrollando la situación o bien por inseguridades generadas previamente, nos podemos sentir inseguros ante una conversación que debemos afrontar.
La clave para mantener una comunicación asertiva consiste en asegurarnos de que estamos expresándonos de la forma en que queremos con respeto hacia el juicio de los otros interlocutores. No es sencillo mantener la impermeabilidad con respecto al entorno, pero debemos estar seguros de nosotros mismos y no dejar que afecte a la seguridad con la que nos comunicamos.
Así pues, la asertividad es el mejor aliado para los intereses profesionales de Pedro. Si consigue afrontar esa situación preocupante de una manera asertiva, podrá lograr o no que lo designen, pero lo que es seguro es que habrá cumplido su objetivo: comunicarlo de la mejor forma que podía hacerlo. Y con ello, habrá hecho lo mejor que podía hacer por conseguir dicha reasignación. Esto será gracias a que habrá comunicado de forma clara y relajada su opinión acerca de un tema conflictivo
A continuación, desde INCIBE han enumerado una serie de elementos básicos para reforzar tu capacidad asertiva. Han recordado que un compendio de todos ellos es la clave para lograr afrontar situaciones complicadas con asertividad. Entre ellas están: expresar tranquilidad con el lenguaje verbal, hablar de hechos, no de valoraciones/juicios, expresar claramente cómo te sientes, hablar de “yo” no de “ti”, ser concreto y recordar el objetivo.
Un perfil especializado en pestesting tendrá que trabajar continuamente compartiendo ideas con otros perfiles. De la misma forma, un forense digital que quiera crecer profesionalmente deberá afrontar de manera asertiva ciertas comunicaciones interpersonales. Por todo ello, las soft skills son un valor añadido en el que se apoyan los conocimientos de ciberseguridad.




