La tecnología va evolucionando a pasos agigantados y directamente relacionada con ella está la seguridad al volante. La Unión Europea ha seleccionado un total de ocho ADAS (Sistema de asistencia a la conducción) que deberán tener los coches nuevos que salgan al mercado, con el fin de mejorar la seguridad vial en las carreteras europeas, según detalla el diario '20 minutos'.
Entre los principales sistemas destacan la obligatoriedad de un asistente inteligente de velocidad que automáticamente adaptará la velocidad al máximo permitido según las señales de tráfico.
El sistema de mantenimiento de carril que impida que el vehículo se salga del carril por el que va circulando. Deberá tener también frenado autónomo, con el fin de detectar los vehículos u objetos próximos si al conductor no le da tiempo a reaccionar. Al mismo tiempo que se deberá de incluir un sensor que alerte de los obstáculos en caso de ir con la marcha atrás.
Al igual que una señal de frenada de emergencia que sea capaz de detectar los movimientos y el paso del tiempo del acelerador al freno, por si se produjera un fallo técnico. Los sistemas de control de somnolencia y distracciones también deben estar presentes para activarse en caso de que el conductor padezca cansancio y evitar así que este se quede dormido y se produzca un accidente.
Finalmente serían necesarios una caja negra que se colocará debajo del asiento del conductor, necesaria para analizar los hechos en caso de que se produzca un accidente de tráfico. También será obligatorio, aunque de momento solo para los vehículos profesionales, un ‘Alcolock’ (instalación de un alcoholímetro para desbloquear el coche).




