El secretario provincial de UGT, José Luis Hernández, y el de la Unión de Jubilados y Pensionistas, Luciano Ramón, han presentado este jueves las nuevas acciones para pedir un sistema más justo de pensiones que permita recuperar el poder adquisitivo ante la situación actual laboral. Así, a principios de junio llevarán a cabo tres marchas, que saldrán desde Zaragoza, Córdoba y Oviedo y que confluirán en Madrid para una manifestación.
Esta nueva acción forma parte de una campaña que comenzó en el otoño pasado con otra serie de medidas que no han sido tenidas en cuenta. Piden un cambio en la reforma laboral y en la financiación de la Seguridad Social para asegurar un futuro de las pensiones que, de seguir así, denuncian, provocaría una amplia rebaja en los salarios que se perciben hasta la mitad del sueldo en vez del 80% que se cobra en la actualidad.
Esto es debido, dicen, a que no se está aumentado la aportación desde el PIB español al fondo de pensiones, mientras que los jubilados no paran de crecer. De hecho, ya en la actualidad, se queja Luciano Ramón, el 50% de los pensionistas no llega al salario mínimo interprofesional. "Defender las pensiones es cosa de todos. No podemos aguantar más", comentó.
Afirmó que el Fondo de Reserva se agotará este año debido, entre otras cosas, a la utilización de los fondos de la Seguridad Social a temas que no le corresponden, y ponen en duda que la solución propuesta por el Gobierno sea buena. Este, según han aseverado desde UGT, propone un préstamo de 10.000 millones de euros a la Seguridad Social que solo provocaría un aumento del déficit de este por lo que, reiteran, la SS no debe pagar lo que no debe y sí cobrar lo que se le adeuda, entre 5.000 y 7.000 millones de euros por cotizaciones a salarios más altos.
De esta manera, piden un aumento de la aportación del PIB para situarse en la media europea ya que, denuncian, solo tres países aportan menos para las pensiones. Además, también pusieron en duda la recuperación ya que el impuesto de sociedades todavía recauda 22.000 millones menos que antes de la crisis, mientras el IRPF y el IVA se encuentran al contrario. "Dejémonos de historias. El sistema público de pensiones es patrimonio de todos".
De esta manera, piden la adopción de medidas estructurales como el cambio de la regulación y el funcionamiento del mercado laboral, la renuncia a las políticas de austeridad, el cancelar las políticas de devaluación salarial y la reforma y ampliación de la protección por desempleo. En cuanto a las medidas de incidencia inmediata sobre los ingresos, requieren la eliminación de las subvenciones con cargo a la Seguridad Social, liberar las cotizaciones de los gastos de administración, levantar los topes de cotización y completar los ingresos por cotizaciones con otros provenientes de impuestos.




