El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible apunta a un posible fallo en la gestión de la circulación ferroviaria como causa del choque entre dos trenes registrado este miércoles en Urda (Toledo). Según fuentes del Ministerio consultadas por Europa Press, el centro de control de Adif en Atocha permitió reanudar la marcha normal de los convoyes en contra de lo establecido en la normativa ferroviaria.

Según la información difundida por Europa Press, el incidente se desencadenó después de que el sistema de seguridad LZB fallase a las 8:32 horas, lo que provocó la detención de seis trenes en un tramo de 90 kilómetros.
Ocho minutos después, el operador autorizó la reanudación de la circulación de todos los trenes. Sin embargo, las fuentes ministeriales sostienen que esta decisión contravenía la normativa, que establece que, en estas circunstancias, la circulación debe retomarse con una velocidad de marcha a la vista, es decir, a un máximo de 40 kilómetros por hora.
En lugar de hacerlo de esta manera, uno de los trenes reanudó la marcha con normalidad y alcanzó los 200 kilómetros por hora antes de colisionar contra el otro convoy.
El choque se produjo a las 8:53 horas, según los datos trasladados por las fuentes del Ministerio a Europa Press.
La información apunta así a una posible responsabilidad en la autorización de la circulación tras el fallo del sistema de seguridad, aunque será necesario esclarecer las circunstancias exactas del accidente y las decisiones adoptadas por el centro de control.



