La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha solicitado formalmente al Ministerio de Hacienda incluir en los nuevos Presupuestos Generales del Estado una prestación universal de 200 euros al mes por cada hijo a cargo entre los 0 y los 18 años. La medida, que se implementaría de forma gradual empezando por los menores más vulnerables, busca traducir el crecimiento económico en un apoyo real para los hogares.

Esta propuesta concibe la ayuda como una renta de ciudadanía vinculada a los derechos de la infancia y no como un subsidio asistencial puntual. Inspirada en modelos de otros países europeos, la prestación se abonaría de forma automática a todas las familias independientemente de su renta, dejando la redistribución progresiva en manos de la fiscalidad.
Con esta iniciativa, el Ejecutivo pretende frenar las preocupantes cifras de precariedad infantil en España, donde uno de cada tres menores se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social. Según estimaciones de UNICEF, esta ayuda permitiría sacar de la pobreza a más de 530.000 niños y adolescentes en todo el país.



