El portavoz de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, hizo un llamamiento el pasado jueves a “no bajar la guardia” ante los incendios en la Comunidad porque “septiembre es un mes de mucho peligro”, pese a que, en lo que va de año, el número de fuegos se ha reducido con respecto a la media de los últimos diez años, llegando a una bajada del 80 por ciento con respecto a la campaña anterior.
Carriedo, en declaraciones posteriores al Consejo de Gobierno, valoró estos datos, pero pidió “no perder de vista que los riesgos no se han acabado”, ya que septiembre es un mes “de mucho peligro” en materia de fuegos e, incluso, en octubre “podremos pasar dificultades”.
Por ello, aseguró que la Junta continúa comprometida con hacer “un esfuerzo en el operativo”, a cuyo personal quiso dar las gracias, y recordó a todos los ciudadanos que mantengan “medidas de precaución para evitar el riesgo de incendios”, porque este “no ha acabado” pese a las “cifras mejores”: “No podemos bajar la guardia”, concluyó.




