La muerte de su mujer, Tere, el pasado 9 de noviembre, fue el detonante para que Julián González Guerras hiciera algo que nunca había imaginado: escribir un libro. Aunque desde siempre había plasmado sus pensamientos en poemas y reflexiones, jamás se había planteado convertir su historia en una autobiografía. Sin embargo, el duelo despertó en él la necesidad de recordar y dejar por escrito toda una vida de experiencias, superación y amor.
El resultado es 'La vida en ruta', una obra autobiográfica que se presentará el próximo 7 de agosto, a las 19:00 horas, en el Centro Cultural de Nuevo Naharros, localidad a la que dedica uno de los capítulos más especiales del libro.
"A raíz de su muerte me empezaron a venir ideas", explica el autor sobre el origen de una obra en la que Tere está presente prácticamente de principio a fin. Ambos comenzaron su vida juntos siendo muy jóvenes, él con 20 años y ella con 19, y compartieron toda una vida de matrimonio que se convierte en uno de los grandes pilares del relato.
Pero La vida en ruta es mucho más que una historia de amor. Julián González Guerras reconstruye una existencia marcada por los continuos cambios de residencia durante su infancia. Su padre buscaba un futuro mejor para la familia y eso les llevó a recorrer numerosos pueblos, incluidos varios de colonización, hasta que el destino terminó llevándoles a Nuevo Naharros. También recuerda los veinte años que vivió en Asturias, su etapa laboral y la llegada de la jubilación.
La autobiografía pone el foco, además, en las dificultades que tuvo que afrontar a lo largo de su trayectoria profesional. Sus problemas de visión le obligaron en varias ocasiones a abandonar empleos que disfrutaba y a reinventarse para seguir adelante. Una circunstancia que, lejos de detenerle, marcó una vida definida por la capacidad de adaptación y la perseverancia.
"No es una vida perfecta, sino una lucha constante", resume el autor, que convierte sus recuerdos en un testimonio sobre el esfuerzo, las contradicciones, las pérdidas y la importancia de seguir avanzando pese a las adversidades.
Un legado para las nuevas generaciones
La sinopsis define La vida en ruta como mucho más que unas memorias. A través de anécdotas, paisajes y recuerdos, Julián González Guerras narra la evolución de un niño curioso, un joven decidido a abrirse camino y un hombre que nunca perdió de vista lo verdaderamente importante: su familia.
El prólogo destaca precisamente esa honestidad con la que el autor relata una vida "hecha de verdad, de tierra, de esfuerzo y de tiempo", convirtiendo el libro en un legado para sus nietos y para cualquier lector que encuentre en sus páginas una historia de resiliencia.
Tras su estreno en Nuevo Naharros, Julián González Guerras ya trabaja para presentar La vida en ruta en la delegación de la ONCE, en San Cristóbal de la Cuesta y también en Asturias, una tierra que ocupa un lugar destacado en los recuerdos de una vida que, después de tantos caminos recorridos, ha terminado convertida en libro.




