El presidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias, ha despedido este miércoles la legislatura en el último pleno que se celebra en la institución con la actual corporación. Iglesias, visiblemente emocionado, ha dado las gracias a todos los diputados presentes en la sesión y, sin desvelar si volverá o no a ser candidato, les ha despedido diciendo: “Estar al frente de la Diputación es un honor, haberlo compartido con todos vosotros es un honor y deseo lo mejor para todos y cada uno de vosotros en el resto de vuestras vidas”.
El actual presidente tampoco ha desvelado en su despedida si se postula o no como candidato a repetir la presidencia, algo que puede hacer al haber sido elegido concejal por San Morales, localidad en la que concurrió a las elecciones en las listas del PP tras no ser incluido en la candidatura de Carlos García Carbayo en la capital charra. Tampoco se ha manifestado al respecto el Partido Popular.
Iglesias ha asegurado en su despedida que estos cuatro años han sido “intensos e incluso complicados” pero ha añadido que “al final ha merecido la pena, hemos cumplido los objetivos marcados” y ha defendido el papel de las diputaciones afirmando que “la Diputación ha sido un instrumento útil a los ciudadanos de la Salamanca rural y para todos nosotros, ha sido un verdadero placer estar al servicio de los intereses de las personas que normalmente tienen menos voz, aquellos que están en los pueblos más alejados o tienen más dificultades porque son menos. Para nosotros, menos es más, más atención, más prestaciones, más cuidado, más cercanía y más vocación de servicio”.




