La Junta de Castilla y León espera finalizar con el proceso de concentración parcelaria de un total de 56.832 hectáreas antes de que acabe el año. La superficie se encuentra repartida en distintas zonas de las provincias de Burgos, León, Salamanca, Soria y Zamora y supone cerca de una cuarta parte de las 245.115 hectáreas en cuya concentración se encuentra trabajando la Consejería de Agricultura.
El conjunto de todos los proyectos ahora en marcha tiene como fecha de finalización prevista, como tarde, el año 2026, y a ello pretende unir el departamento dirigido por Gerardo Dueñas otras 16 concentraciones parcelarias que afectan a cerca de 60.000 hectáreas en toda la Comunidad, a excepción de Ávila.
La previsión de la Dirección General de Desarrollo Rural, a la que ha tenido acceso Ical, también incluye la finalización, antes de que termine el 2023, de la concentración en Torresandino (Burgos), cuyo proceso ya se encuentra en la fase de amojonamiento de 6.479 hectáreas que se repartirán entre 631 propietarios. En el mismo punto se encuentran las concentraciones de Castropodame, en León (3.784 hectáreas para 1.759 propietarios); Cilleros de la Bastida y La Bastida, en Salamanca (549 hectáreas y 177 propietarios); Valtajeros, en Soria (2.139 hectáreas y 371 propietarios); y Abejera, en Zamora (2.106 hectáreas y 347 propietarios).
Además, a todas ellas pretende unir la Consejería de Agricultura, antes de que termine el año, las concentraciones parcelarias de la zona regable de Bustillo del Páramo, en León (3.674 y 932 propietarios); Masueco de la Ribera, en Salamanca (1.832 hectáreas y 552 propietarios); y Las Aldehuelas, Los Campos, Valloria y Ledrado, en Soria (2.573 hectáreas y 269 propietarios), todas ellas en la fase de proyecto o acuerdo de concentración.
León agrupa un tercio de las hectáreas
Entre los proyectos que se tiene previsto finalizar en 2023 y los que se encuentran ya iniciados por la Consejería de Agricultura, León agrupa un total de 81.858 hectáreas, un tercio exacto del total de la Comunidad y más de 50.000 hectáreas por encima de las dos siguientes provincias, Valladolid y Zamora, que cuentan con 30.792 y 30.302 hectáreas en distintas fases de ejecución de la concentración, respectivamente.
En la provincia leonesa, los proyectos incluyen las zonas de Benavides y Quintanilla del Valle, el Páramo Bajo Secano, el Canal Alto Villares y la zona regable de la margen izquierda del Porma, cuya finalización se prevé para el año que viene. Asimismo, se pretende acabar en 2025 con la concentración en el Canal Bajo del Bierzo, en el Canal de Villadangos, en la zona del Canal de Castañón y en la zona regable de la Ribera Alta del Porma, mientras que quedaría para 2026 la conclusión en Alija del Infantado, Gordoncillo, en la zona regable del Bajo Tuerto y en Almanza II.
Menos numerosos, en cuanto a hectáreas, son los proyectos ya iniciados en Segovia (16.313 hectáreas) y que se esperan terminar en 2024, en el caso de Santo Tomé del Puerto y Valtiendas II, y en 2026, en relación al de Sanchonuño. Salamanca vivirá el año que viene el fin del proceso de concentración en Tejeda y Segoyuela, quedando para 2025 el más amplio de Lumbrales, con 7.039 hectáreas y 1.519 propietarios involucrados. Y en Ávila, se reordenarán 1.101 hectáreas entre 2024 y 2025 con los proyectos de Duruelo y Gallegos de San Vicente.




