Tras un largo pasacalles por el casco urbano de Castellanos de Moriscos, era el momento de otro de los momentos marcados en el calendario festivo en honor al Santísimo Cristo de las Batallas, el esperado pregón de fiestas, con saludo previo de la alcaldesa, Victoria Manjón, y el famoso chupinazo.
El pregón ha corrido a cargo de una de las personas más queridas del pueblo, Sátur Hernández Hernández, director del C.R.A. María Moliner, que coincidiendo con el año de “su merecida” jubilación, el consistorio ha querido rendirle un sentido homenaje siendo el maestro de ceremonias de uno de los días grandes de Castellanos de Moriscos.
En su discurso ha querido destacar el sentimiento de escuela pública, pero mucho más aún el sentimiento de pueblo, de pertenencia a las pequeñas entidades urbanas que van desapareciendo poco a poco con el tiempo.
Como no podía ser de otra forma, también ha querido destacar en sus palabras tanto a los antiguos alumnos como a los más recientes, quedando tras de sí un eterno legado que el municipio no ha dudado en agradecer con una gran ovación a Sátur.
Tras el emotivo discurso y el chupinazo al que han asistido decenas de personas, se han entregado las pañoletas para irse preparando para el postre de la noche y arrancar con la esperadísima Orquesta La Huella.



