El 12 de agosto se vivirá en gran parte de España, sobre todo en la zona norte y centro de oeste a este, uno de los grandes acontecimientos astronómicos. El eclipse total de sol que tendrá lugar en las próximas semanas lleva sin verse en la Península Ibérica desde hace 114 años, según datos del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (MICIU).
Fuentes del ministerio declaran que “nuestro país será el mejor lugar del mundo para disfrutar de este histórico eclipse, el primero de estas características en la Península Ibérica desde hace más de 100 años, en concreto en 1912”.
Aunque un eclipse total de sol es “el espectáculo más grandioso que nos puede ofrecer la naturaleza”, según advierte Óscar Martín Mesonero, astrónomo salmantino, hay que tener en cuenta que su observación puede provocar graves perjuicios para la fauna silvestre, sobre todo para las aves.
Mesonero, gran conocedor de estos fenómenos al haber presenciado a lo largo de su vida 12 eclipses totales y 21 parciales, y estar dedicado durante 30 años a la divulgación astronómica, explica que “las aves son los animales más afectados por los eclipses de sol. Son las que antes notan los cambios de humedad o de temperatura, entonces cuando un eclipse es grande, del 100 %, total como en este caso, hace que vuelen desorientadas en círculos o que se vayan a los nidos a dormir. Son los comportamientos más habituales”.

Por su parte, el ornitólogo Guillermo Hernández Cordero también relata que cuando se trata de eclipses totales “hay algunas aves que entienden que es la hora de irse a dormir y por eso se dirigen a los dormideros. Las aves tienen como un reloj interno que les permite saber si es de día o de noche, no necesitan ver el sol por mucho que luego puedan orientarse por él y regule ese reloj interno”.
No obstante, aclara que la información con la que se baraja de lo que puede suceder el día 12 son intuiciones, pero que no hay nada asegurado puesto que hace muchos años que no ocurre un eclipse de este tipo en España y, por eso, se maneja poca información. “Lo que creo que puede pasar es que algún ave pueda acercarse a las zonas de descanso, que entiendan que se acerca la noche, entonces las aves más diurnas, como pueden ser las palomas, es posible que se vayan a los dormideros y las aves más nocturnas, como los patos, a lo mejor pueden abandonar los ríos y dirigirse a las lagunas donde suelen pasar la noche comiendo”. También reitera que estamos en plena migración postnupcial, que es el viaje que realizan las aves desde sus zonas de reproducción hacia sus cuarteles de invernada, y por eso también subraya que “es posible que por ello algunas aves tomen tierra”.
También hay que indicar que el eclipse va a tener una duración de apenas un minuto y, por eso aquí en Salamanca a lo mejor no se notan apenas los efectos.

Mesonero aclara que “el eclipse en Salamanca se va a notar en un 99,7 %, es decir que por solo un 0,3 % no va a ser total, sino parcial, pero tampoco se puede mirar directamente al sol”.
Relata también que “en Salamanca tendrá una duración de un minuto cuarenta segundos. No es por ejemplo como el eclipse que habrá dentro de un año, que será de cuatro minutos y medio, entonces al ser más largo a las aves si les da tiempo a irse directamente a la cama. Pero en Salamanca se va a vivir como si se pusiera por delante una nube grande, va a bajar un poco la luz, pero siempre quedarán destellos y no se quedará el cielo del todo a oscuras, aunque a lo mejor podemos ver algún planeta brillante como Venus, Júpiter o alguna estrella, pero va a ser un visto o no visto. Yo recomiendo que, si se tiene la posibilidad, se vaya a un lugar donde se vea en su totalidad porque la diferencia va a ser enorme. Es una faena, pero Salamanca es la única provincia de Castilla y León donde no será total”.
Igualmente hace hincapié en que Zamora, Valladolid o Alaejos “es lo más cerca de Salamanca donde se podrá observar el eclipse en su totalidad”. Incluso, indica que “Cantalapiedra es el pueblo de Salamanca que más cerca va a estar del eclipse en su totalidad. Allí se va a ver en un 99,9 %, aunque seguirá siendo parcial, pero si te alejas un par de kilómetros del pueblo dirección a Valladolid ya se verá el eclipse total”.

En las zonas donde se viva el eclipse total, dice Mesonero que “en el último minuto va a bajar mucho la luz durante un minuto y medio aproximadamente y los animales en estas zonas si van a ver alterado su ritmo, reducirán su actividad”. Sin embargo, especifica que “los humanos sí somos conscientes de cuándo es de día, pero en este caso las aves al tener un reloj biológico les marcan simplemente que se tienen que ir a dormir y cuando vuelva la luz volverán a la actividad. Entonces, lo van a asociar a como si la noche se hubiera hecho muy corta y, por ejemplo, las gallinas son las que más lo van a notar”.
Para disfrutar del eclipse, desde la Diputación de Salamanca han señalado algunos lugares idóneos como el Azud de Riolobos, el Embalse de Santa Teresa, la Ermita de Pereña de la Ribera o la Isla del Soto, donde como desenlace del evento a las 22:30 horas se celebrarán sesiones de cine de verano de forma simultánea.
Acudir a alguno de estos lugares, como puede ser el Azud de Riolobos, puede, sin embargo, causar un importante trastorno para la fauna silvestre que habita allí.
El Azud de Riolobos es el mayor oasis ornitológico de la estepa castellana, el humedal artificial más grande de España, reconocida como zona ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) que cuenta, según eBird, con 257 especies todos los años, 171 registradas en lo que vamos de año y 68 en el mes de julio. Unos datos que lo asemejan con la Marisma del Rocío en Doñana, quien contabiliza todos los años el mismo número de especies, 257. Este año se han observado 168 y 42 en el mes de julio.

Y, pese a que por parte de la Diputación se acotará una zona para ver el eclipse en el Azud donde no molestar a las aves, justo enfrente del poblado de Confederación, en una zona donde hay una especie de “U” en forma de concha, que también se puede aparcar, justamente en el momento del eclipse, el 12 de agosto, coincide con la época de migraciones, por lo que se trata de unas fechas delicadas.
La recomendación por parte del astrónomo es directamente no acudir a estos lugares: “Lo mejor es evitar directamente las zonas naturales de gran valor ecológico y animal, no por el eclipse en sí que no les afecta tanto, sino por el comportamiento de las personas, porque al final una aglomeración de gente va a alterar el tiempo natural de los animales”.
Expertos indican también que en la época de migración cualquier alteración puede hacer que los hábitos migratorios cambien rápido si se molesta a las aves, que, por ejemplo, usan el Azud de Riolobos como zona de descanso. Además, según SEO/BirdLife, que lleva años trabajando en ello, indican que en las últimas décadas se está comprobando como muchas especies han ido cambiando su comportamiento migrador, acortando sus movimientos, por eso es importante ser respetuosos con estos hábitats para no incidir en los cambios de rutas de estas aves que realizan grandes movimientos y buscan áreas de reposo durante el viaje.



