Salamanca continúa siendo la provincia de Castilla y León con más población afectada por la exclusión financiera. Según el Observatorio de Inclusión Financiera 2026 del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE), un total de 50.184 salmantinos no disponían en 2025 de servicios bancarios presenciales, aunque la cifra se redujo en 1.194 personas respecto al ejercicio anterior.

El informe señala que la situación mejoró ligeramente en la provincia, donde el número de municipios afectados bajó en uno, hasta situarse en 286 localidades sin puntos de acceso bancario presencial.
Pese a esta reducción, Salamanca se mantiene como una de las provincias más afectadas de España. De hecho, junto a Zamora, ocupa los primeros puestos del ranking nacional en porcentaje de población excluida financieramente.
La mejora registrada en la provincia se enmarca en la evolución general de Castilla y León, donde 257 municipios abandonaron esta situación durante 2025. Sin embargo, todavía 1.015 localidades de la Comunidad seguían sin servicios bancarios presenciales, el 45,15 por ciento del total, una cifra muy superior a la media nacional, situada en el 25,4 por ciento.
En el conjunto autonómico, la población sin acceso a servicios bancarios directos descendió en 34.065 personas, hasta las 134.250, con una reducción del 20,2 por ciento. Aun así, Castilla y León continúa liderando el porcentaje de población afectada sobre el total, con un 5,6 por ciento frente al 0,6 por ciento de media nacional.
Más puntos de acceso en Salamanca
El estudio también recoge la evolución de los puntos de acceso presencial a los servicios financieros. En Salamanca había en 2025 un total de 603 puntos de atención, nueve más que un año antes.
La provincia mantiene una combinación de diferentes vías de acceso, entre ellas oficinas bancarias, cajeros, oficinas móviles, agentes financieros, servicios a través de Correos y otros sistemas alternativos.
En el conjunto de Castilla y León, los puntos de acceso aumentaron hasta los 5.668, 357 más que en 2024. Este incremento se produjo pese al cierre de oficinas bancarias, ya que la Comunidad contaba con 1.277 oficinas, dos menos que el año anterior.

La reducción de oficinas se ha visto compensada por el crecimiento de otros modelos de atención, como las oficinas móviles, los cajeros desplazados o los agentes financieros, que buscan mantener la prestación de servicios especialmente en los municipios más pequeños.



