La peña Los Winter ha sido la encargada de pronunciar el pregón de las fiestas patronales de Pereña de la Ribera en honor a Nuestra Señora de los Ángeles, dando el pistoletazo de salida ‘oificial’ a unos días marcados por los reencuentros, la música, las peñas y las tradiciones.
A pesar de que ya se han celebrado algunas actividades previas a este pregón, el discurso desde el balcón del ayuntamiento, supone siempre el inicio de los días más importantes para los vecinos de la localidad.
Con un tono desenfadado y cargado de humor, los pregoneros comenzaron bromeando con quienes aseguran que este año acudirán a las fiestas "tranquilos" y sin excesos, antes de agradecer a la comisión de peñas y al Ayuntamiento la confianza depositada en ellos.
El sentido general del discurso, versó en torno al propio significado de Los Winter, una peña formada por personas que permanecen vinculadas al municipio también durante los meses de otoño, invierno y primavera. "Un pueblo no se mantiene vivo solamente cuando hay fiestas. Se mantiene vivo cuando hay gente", defendieron, reivindicando de esta forma la importancia de quienes continúan haciendo vida en Pereña durante todo el año.
Los pregoneros también pusieron en valor las fiestas como un momento de reencuentro entre vecinos, familiares y amigos, especialmente con quienes tuvieron que marcharse del municipio y regresan durante el verano. En tono humorístico, destacaron incluso la peculiar capacidad de los pueblos pequeños para que los vecinos conozcan rápidamente todos los detalles de la vida de quienes regresan, porque "aquí podrá faltar cobertura, pero información nunca".
El pregón tuvo además un recuerdo especial para los mayores de Pereña, a quienes reconocieron su papel en la conservación de las tradiciones y en la construcción de la identidad del municipio. También tuvieron presentes a quienes ya no pueden participar en las fiestas, señalando que muchos de ellos "estarían hoy aquí disfrutando con nosotros".
A los más jóvenes les animaron a disfrutar de cada momento de las fiestas, hacer amigos, bailar y vivir las noches que, con el paso de los años, terminan convirtiéndose en recuerdos.
Los Winter reivindicaron asimismo la unión entre las distintas peñas, independientemente de la edad o del lugar de residencia, con una idea clara: las fiestas las hacen las personas, a través de las risas, los reencuentros, los abrazos y las historias compartidas.
Antes de finalizar, la peña quiso ceder simbólicamente el testigo a La PechuSAI, que será la encargada de ejercer como pregonera el próximo año, a la que recomendaron preparar desde ya el discurso y, sobre todo, afrontar el pregón "sin intentar hacerlo perfecto", sino haciéndolo suyo.
El discurso terminó con el tradicional grito de "¡Viva Pereña de la Ribera!", antes de dar paso al recorrido de peñas.



