Meses de preparación y un profundo pesar es lo que dejaban las lluvias el pasado 2025, cuando el Lunes Santo, tanto el Cristo de los Doctrinos como Nuestra Señora de la Amargura no podían procesionar a causa de las lluvias.
Tomás González Blázquez, Hermano Mayor de la Veracruz, indicaba que por precaución no se podía salir a las calles, todo en pro de preservar la historia y el legado de las imágenes en Salamanca, por lo que este año no podía esconder su felicidad al haber sido una de las cofradías más afectadas en 2025.
El sol ha acompañado durante todo este Lunes Santo, lo que ha hecho que la noche coja la estela de la temperatura de todo el día para agraciar a todos los fieles que no querían perderse la procesión que la Ilustre Cofradía de la Santa Cruz del Redentor y de la Purísima Concepción de la Virgen, Su Madre, preparada con mimo y esmero.
Decenas de fieles se agolpaban a las puertas de la Veracruz para ver salir a ambas imágenes, mientras que en el centro de Salamanca otros cientos de personas esperaban impacientes a ambos pasos.
El primero en traspasar las puertas de la Iglesia de la Veracruz era el Cristo de los Doctrinos, donde comenzaba su recorrido para llegar más tarde a la catedral y así realizar una especial estación ante el Santísimo Sacramento. Aquí se rompía el silencio dos veces, en primera instancia con el levantamiento del Cristo, y en segundo lugar por la saeta.
Media hora después, sobre las 21:30 horas, la Virgen de la Amargura se llenaba de luz y protagonismo para saludar a los fieles que se agolpaban desde la Iglesia de la Veracruz, además de a lo largo del recorrido que dura unas tres horas y media, un momento muy especial para los fieles que por fin veían esa bonita luz ante la oscuridad de las lluvias de 2025.






