Junto al incendio de Monsagro, el de Candelario es otro de los focos más preocupantes en la provincia, donde el viento tampoco está ayudando a paliar las llamas que se están propagando con demasiada rapidez, lo que ha provocado su salto al municipio extremeño de La Garganta.
Su rápida propagación es lo que ha hecho que se hayan solicitado refuerzos: un helicóptero más una cuadrilla que ha activado el Plan Alfa 3 y equipos de lucha forestal del Barco de Ávila se unirán al operativo de incendios activado en la zona junto a un convoy que se movilizará también desde León.
Hay que recordar que en la zona ya se encuentran trabajando nueve helicópteros, tres Brigadas de Incendios Forestales, dos aviones de carga en tierra, un hidroavión y un helicóptero, además de dos secciones de la UME. También se encuentran las brigadas de Iglesuela, Barco de Ávila, Villabarbo y Madrid, y dos aviones anfibios de Matacán, una dotación de bomberos municipales, diputación, una cuadrilla nocturna y un bulldozer.
También que a las 13:30 horas la brigada de Iglesuela comenzó a aplicar fuego técnico, con el fin de impedir que las llamas sigan avanzando.




