La odisea que supone coger el autobús de la línea entre Alba y Salamanca en horas punta ha acabado en la mañana de este miércoles con un desalojo por la Guardia Civil y una fuerte disputa. Los hechos han tenido lugar en el autobús de primera hora de la mañana, cuando un hombre de 70 años ha subido al vehículo en la parada de la urbanización Los Cisnes, a la que había acudido desde El Encinar conocedor de los problemas de falta de espacio, ya que es habitual que el bus deje tirados en la parada a usuarios, según ha relatado su familia a Salamanca 24 Horas.
Al subir al bus, la familia asegura que el conductor le ha comunicado que no podía quedarse ya que los asientos libres estaban reservados y se ha negado a abandonar el vehículo ya que afirman que hay días en los que esas reservas no se ocupan. Ante su negativa, el conductor ha dado parte a la Guardia Civil que se ha personado pidiéndole que bajara del bus, ya que según los agentes todas las plazas estaban ocupadas, a lo que el hombre se ha negado. Esto ha hecho que se iniciara una discusión con el conductor y con el resto de viajeros que insistían en que abandonara el vehículo.
Finalmente, la Guardia Civil ha tenido que obligarlo a bajar del autobús por la fuerza. La consecuencia ha sido que al llegar al suelo el varón se quejara de distintos dolores por lo que ha sido la propia patrulla de la Guardia Civil la que ha llamado a una ambulancia para que fuera trasladado al Hospital Universitario de Salamanca, donde ha sido atendido por diversas contusiones en el hombro, un codo, la espalda y, además, una herida en un dedo.
Esto ha supuesto que, finalmente, la Guardia Civil haya presentado una denuncia contra el hombre por desobediencia.
Por su parte, la familia del hombre responsabiliza de esta situación a la empresa que afirman se niega a poner una línea de refuerzo en los horarios con más demanda lo que hace que desde hace varias semanas la crispación haya aumentado entre los usuarios del autobús, que muchos días se quedan tirados en la parada. Algo que genera incertidumbre y constantes problemas ya que muchos de los vecinos utilizan esta línea en este horario para acudir a sus trabajos o a sus clases. Esto ha hecho que en las últimas semanas se hayan multiplicado las quejas y reclamaciones a la empresa concesionaria ya que los vecinos aseguran que desde que esta compañía se ha hecho cargo los problemas se han acrecentado.



