La prisión de Topas ha registrado un incendio durante la mañana de este jueves, 29 de octubre, en el módulo 10 del centro penitenciario. El fuego se declaró pasadas las 11:00 horas, mientras los internos participaban en un taller de marquetería, cuando uno de ellos prendió fuego a unas piezas de madera, lo que provocó una intensa humareda.
Ante esta situación, los funcionarios intervinieron con extintores y procedieron a sacar a los internos de la zona para garantizar su seguridad. La actuación se prolongó durante varios minutos, ya que, después de apagar las llamas, el fuego volvía a reavivarse. Los trabajadores tuvieron que regresar a la zona con mascarillas para continuar con las labores de extinción.
La situación requirió también la intervención de los bomberos de la Diputación de Salamanca, que acudieron al centro penitenciario para colaborar en las labores necesarias para controlar el incendio y realizar labores de ventilación.
El suceso se produjo en el módulo 10, destinado a internos con trastornos psiquiátricos que requieren tratamiento farmacológico intensivo. El incidente se saldó sin daños personales, aunque sí se produjeron daños materiales.
El sindicato reclama que los funcionarios sean profesión de riesgo
Tras lo ocurrido, el sindicato TAMPM (Tu Abandono Me Puede Matar) ha vuelto a poner el foco en las condiciones de seguridad de los trabajadores penitenciarios y reclama que los funcionarios de prisiones sean reconocidos como profesión de riesgo.
Desde la organización sindical advierten de la exposición diaria de los trabajadores a situaciones potencialmente peligrosas y defienden que las características de la población reclusa requieren medidas de protección adecuadas.
"Nos jugamos la vida día a día con los internos", sostienen desde el sindicato, que insiste en la necesidad de reconocer los riesgos asociados al trabajo en los centros penitenciarios.



