Una mujer extranjera, cuyas iniciales son M.S., ha sido procesada este miércoles en la Sala de Penal número Uno de los Juzgados de Salamanca, acusada de un delito de hurto. El Ministerio Fiscal solicita para ella una pena de 18 meses de prisión y la vista se ha celebrado este miércoles con la declaración de la acusada y del denunciante que en calidad de testigo.
Los hechos se remontan al pasado 24 de mayo del año 2015 cuando la acusada presuntamente sustrajo una cadena de oro con una medalla a un señor de avanzada edad al que estaba ofreciendo sus servicios en la carretera de Salamanca de la localidad de Santa Marta de Tormes. Sin embargo, M.S. ha negado estos hechos asegurando que no se encontraba en la ciudad el día de autos. De hecho, había declarado en las diligencias previas que nunca había estado en Salamanca.
Sin embargo, en las pruebas practicadas en el acto de juicio figura una identificación producida por la Guardia Civil que sitúa a la acusada en un vehículo que circulaba por Salamanca el día 12 de mayo, 10 días antes de la fecha de comisión del hurto. Ante esta contradicción, M.S. ha revelado que durante esa fecha viajó a Pontevedra a visitar a familiares de su marido y que por eso habían pasado por aquí.
Asimismo, otra de las pruebas practicadas en fase previa del caso y que han sido aludidas en el acto del juicio consiste en unas imágenes de las cámaras de seguridad de un centro comercial de la localidad tormesina que supuestamente sitúan el vehículo y a la acusada en el lugar de los hechos en las fecha en que se produjeron.
En suma, el testigo había señalado a la acusada en una rueda de reconocimiento durante la fase de instrucción, que la defensa ha solicitado anular por no estar presente representación legal de ésta. Sin embargo, el denunciante no ha podido reconocerla en la celebración del juicio, incluso asegurando que creía que no era.
“No me di cuenta de nada”
En su relato de los hechos, el testigo ha explicado que volvía de la compra cuando una mujer le ha abordado para ofrecerle “hacer lo que ella quería”, en alusión a unos servicios sexuales y que él se negó. Según ha explicado, la mujer continuó a su alrededor tratando de convencerle y en ese momento le debió de sustraer la medalla con la cadena, aunque ha reconocido que no se dio cuenta de nada.
El hombre ha sugerido que se trataba de una joya con gran valor sentimental porque procedía de una familia muy importante de Puerto Rico, aunque también ha dejado constancia de su valor económico ya que estaba hecha de oro macizo. Por esa razón solicitó el importe de la tasación en concepto de responsabilidad civil y la acusada ya hizo frente a ese abono, algo que el Ministerio Fiscal considera que es un reconocimiento implícito del delito.
Por esta razón, en sus conclusiones ha solicitado sentencia condenatoria para la acusada a pesar de que el denunciante no la ha reconocido en el acto. Según ha expuesto, la apariencia física ha podido cambiar en los dos años que han transcurrido desde los hechos y además ha incidido en las contradicciones en las que ha incurrido la acusada en sus declaraciones. Sin embargo, la defensa ha solicitado la libre absolución de su representada al considerar que no hay prueba de cargo suficiente para desvirtuar la presunción de inocencia, teniendo en cuenta que el denunciando no ha podido reconocerla y que el reconocimiento de la fase de instrucción debe considerarse nulo.




