La Guardia Civil de Salamanca, a través de sus redes sociales, ha informado de la liberación, por parte de agentes de SEPRONA, de dos polluelos de jilgueros que habían capturado unos furtivos.
Estos los habían encerrado en una jaula y la habían ocultado en el campo, con el objetivo de que los progenitores de los polluelos les siguieran alimentando. Una vez que los polluelos cuentan con la madurez suficientes, son retirados por los propios cazadores, para mantenerlos, criarlos en cautividad y una posible venta posterior.

Gracias a la acción de los agentes de SEPRONA, los polluelos fueron liberados, “contribuyendo así a la protección de nuestra fauna silvestre”, ha asegurado la Guardia Civil, publicando, además, un vídeo donde se puede comprobar cómo se ha llevado a cabo la intervención.
Según ha podido saber este medio de comunicación, es la tercera intervención que agentes de SEPRONA han llevado a cabo en la provincia, relacionado con la caza ilegal de jilgueros.
Cabe recordar que la tenencia de jilgueros sin anillar y sin poder acreditar una procedencia legal, vulnera la normativa de conservación de la fauna silvestre y en función de la especie y del número de ejemplares, las personas se pueden enfrentar a multas de 100 a dos millones de euros.
Si, además de la mera tenencia irregular, se demuestra que las aves fueron capturadas ilegalmente en el medio natural, se comercializaban o pertenecen a especies con un nivel de protección elevado, los hechos podrían incluso llegar a investigarse como un delito contra la fauna previsto en el Código Penal, con consecuencias más graves.



