En 2014, agentes de la Policía Nacional culminaban meses de ardua y compleja investigación con la detención de Antonio Ángel Ortiz Martínez en Santander.
La que oficialmente fue bautizada como ‘Operación Candy’ implicó una dedicación y entrega absoluta por parte de los funcionarios a cuyo cargo corrieron las pesquisas para esclarecer la identidad del hombre que estaba secuestrando y agrediendo sexualmente a niñas en Madrid.
Según se expuso durante el juicio, Antonio se acercaba a las menores utilizando un mismo patrón de engaño. Solía presentarse como conocido de sus padres y les proponía acompañarle con el pretexto de comprar ropa o adquirir regalos para miembros de su familia.
Entre todas las víctimas, una niña de siete años recordó aspectos muy concretos, como el sudor que caía del agresor durante los hechos ,y describió con exactitud el recorrido en vehículo hasta un solar situado en el distrito madrileño de San Blas, donde tuvo lugar la agresión.
Antonio, conocido mediáticamente como ‘el pederasta de Ciudad Lineal’ fue condenado a 70 años de prisión por cuatro delitos de agresión sexual a menores.
En otro punto del territorio nacional, en septiembre de 2011 y tras conocer la decisión de Ruth Ortiz de poner fin al matrimonio y permanecer en Huelva con sus hijos, José Bretón ideó, según se recoge en la sentencia, un plan para matar a los menores como represalia.
Durante semanas preparó el crimen en una finca familiar de Las Quemadillas, en Córdoba, donde el 8 de octubre habría suministrado fármacos a los niños antes de acabar con sus vidas y calcinar sus cuerpos en una hoguera alimentada con leña y gasóleo. Horas después, simuló su desaparición en la Ciudad de los Niños y denunció falsamente los hechos ante la Policía.
Los restos óseos hallados en la finca fueron identificados posteriormente como los de Ruth y José Bretón Ortiz, de seis y dos años respectivamente.La Audiencia Provincial de Córdoba condenó a José Bretón a un total de 40 años de prisión por dos delitos de asesinato con la agravante de parentesco, de sus dos hijos, Ruth y José.






