Un enfrentamiento entre jugadores, técnicos y espectadores obligó a suspender un partido de fútbol juvenil este pasado sábado en Carbajosa de la Sagrada. El altercado, que llegó a involucrar a alrededor de 50 personas, terminó con amenazas, empujones y la intervención de la Guardia Civil en las instalaciones deportivas Justo Sánchez Paraíso.
Los hechos, tal y como ha avanzado el medio Carbajosa Noticias, se produjeron durante el encuentro de Primera Provincial Juvenil que enfrentaba al CD Carbajosa y al CD Ribert. El partido tuvo que darse por finalizado en el minuto 82, cuando el marcador era de 2-1 a favor del conjunto local.
El detonante del conflicto habría sido la expulsión del entrenador del equipo visitante. Tras esta decisión, varios jugadores y miembros de los cuerpos técnicos comenzaron a encararse. La tensión fue en aumento hasta que una veintena de espectadores saltó al terreno de juego, donde se desencadenó un enfrentamiento multitudinario.

La gravedad de lo ocurrido quedó reflejada en el acta arbitral, que recoge varios episodios de amenazas y empujones. Entre ellos, el dirigido presuntamente contra el delegado de campo del CD Carbajosa por parte de un futbolista visitante, que habría llegado a amenazarlo con pisarle la cabeza.
Según el relato recogido en el documento, otro jugador tuvo que sujetar al presunto autor de las amenazas y apartarlo. El árbitro decidió expulsarlo, pero no llegó a mostrarle la tarjeta roja de forma física debido a la situación que se vivía sobre el césped.
El colegiado explicó que se encontraba rodeado por unas 50 personas y que temía por su integridad física. También hizo constar que había presenciado empujones entre futbolistas de ambos conjuntos, aunque no pudo identificar a sus responsables.
Ante la imposibilidad de continuar con garantías de seguridad, el árbitro suspendió definitivamente el encuentro y abandonó el terreno de juego acompañado por un directivo del club local y el delegado de campo.
La Guardia Civil acudió posteriormente a las instalaciones deportivas después de que, según recoge el acta, el club local solicitara su presencia.
El incidente queda ahora reflejado en el acta arbitral, a la espera de que los órganos federativos competentes valoren lo sucedido y determinen las posibles consecuencias disciplinarias.



