De confirmarse que la muerte de un hombre esta madrugada en Cabrillas fue de forma violenta sería el quinto crimen en la provincia de Salamanca en apenas un año. Dos por violencia de género, otros dos presuntamente por ajustes de cuentas relacionados con el narcotráfico y el último a falta de esclarecerse.
En abril de 2016 fue asesinada a puñaladas una mujer de 48 años en el paseo de la Estación de la capital. Su cadáver fue descubierto en un sexto piso del número 60 tras acudir la Policía Nacional al inmueble alertada por los vecinos, que habían oído ruidos en su interior. Días después detuvieron al autor del homicidio, que había sido pareja de la mujer, siendo enviado a prisión.
En octubre de 2016 aparecieron muertos por disparos un guardia civil y su mujer en Fuentes de Oñoro. Ambos fueron encontrados sin vida por un familiar en su domicilio de la calle Manuel Falla. La investigación determinó que él la mató y después se quitó la vida.
En diciembre de 2016, un hombre murió apuñalado cuando en compañía de otro intentaba robar la droga que viajaba en un coche en la autovía A-66 a la altura de Beleña. Tres meses fueron detenidos los homicidas y enviados a prisión.
Ya el pasado 7 de marzo de 2017 mataron a cuchilladas a una mujer y después prendieron fuego a su vivienda con ella dentro en Pizarrales. El suceso ocurrió en el número 14 de la calle América, donde los Bomberos de Salamanca se encontraron el cadáver al acudir a un incendio. La mujer apareció en la cama con varias puñaladas en el cuello y un fuerte golpe en la cabeza. Además, los agentes encontraron en la vivienda una gran cantidad de dinero.
Dos semanas después, el 27 de marzo, una mujer de 64 años recibió más de veinte puñaladas en su vivienda, falleciendo horas después. Los hechos se produjeron en una vivienda de la calle San Ambrosio, número 12, donde su hijo la encontró en el suelo con un charco de sangre. Tanto en este como el anterior crimen todavía no hay detenidos.




