La Universidad de Salamanca ha ido trabajando en los últimos años en la apertura de diferentes centros que se han convertido en referencia a nivel nacional e internacional. Desde el Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca, pasando por el Centro de Investigación del Cáncer o incluso el Instituto de Neurociencias de Castilla y León, ha surgido la creación de uno nuevo que atraerá la mirada de investigadores en física aplicada, el Centro de Investigación en Luz y Materia Estructurada (LUMES).
Con un año de vida, esta entidad científica ha surgido con el fiel propósito de juntar esfuerzos y estudios en física aplicada, buscando posicionarse como un referente internacional en las conocidas como ciencias contemporáneas. Un reto único para la ciudad y, por supuesto, para el propio LUMES.
El origen se dio en la propia Universidad de Salamanca, como explica José Caridad, director del centro, en el que varios investigadores del Departamento de Física Aplicada de la USAL pusieron en común varias líneas de investigación gracias a proyectos anteriores en común, lo que hizo que surgiera el lugar.
De este modo, el centro surge como un lugar en el que investigar y profundizar en los fenómenos que resultan de la combinación y la estructuración de la luz y la materia, lo que lleva a nuevas líneas de investigación en torno a esta ciencia. En su conjunto, se investigan la óptica ultrarrápida, fotónica, materia estructurada, nuevos materiales y sistemas magnéticos.
En la actualidad, el LUMES cuenta con un total de diez líneas de investigación específicas, enfocándose en tres pilares básicos entre los que se encuentran la Ciencia de los Láseres Ultrarrápidos, Interacción Luz-Materia a Altas Intensidades y la Ciencia de Materiales Cuánticos.
En el caso de la Ciencia de los Láseres Ultrarrápidos, se enfoca en el desarrollo, tanto en la teoría como en la práctica, de los láseres que emiten luz estructurada. Como ha destacado el propio José, este campo abarca grandes áreas, desde los terahercios hasta los rayos X.
En la Interacción Luz-Materia a Altas Intensidades se estudia qué sucede cuándo los láseres estructurados de alta intensidad impactan sobre diversos materiales a escalas temporales ultrarrápidas, por lo que se podría llegar a medir, observar y producir ciertas condiciones en materiales específicos que no se podrían llegar a producir en condiciones cotidianas.
En la Ciencia de Materiales Cuánticos se dedica esta línea de investigación en conocer de manera profunda las propiedades electrónicas y ópticas en materiales nanoestructurados. En este caso, al ser una serie de estructuras que son de baja dimensionalidad, se rigen entonces por las leyes de la física cuántica y no por las clásicas.
Así pues, se produce una sinergia entre las tres investigaciones que desembocan de manera perfecta en el LUMES, siendo una de ella para estructurar la materia y la luz, otra para generar materiales cuánticos y la última para combinar realidades estudiadas a través de la propia interacción del láser con la materia estudiada.
El Centro de Investigación en Luz y Materia Estructurada tiene una estrategia a seguir clara, en la que se combina una composición humana y de infraestructuras para así destacar el talento universitario con diferentes instalaciones científicas.
En cuanto al talento, cabe destacar que participan de manera activa, en esas diez líneas de investigación, cuatro grupos de investigación reconocidos que se encuentran adscritos en el Departamento de Física Aplicada de la Universidad de Salamanca. Además, a raíz de esto, se ha producido también una alianza necesaria con el Centro de Láseres Pulsados, otra de las grandes apuestas de las instituciones públicas en el Parque Científico de Villamayor de la Armuña.
El propio José Caridad ha expuesto que esta estructura, entre ambas instituciones, “son muy similares y tienen científicos en láseres intensos. Al ser una temática tan singular, te da una serie de capacidades y una proyección en los estudios diferenciativa con respecto a otros centros de investigación”.
Otro de los grandes objetivos por los que se creó este centro fue la educación, la formación y la atracción del talento con estrategias destinadas a diferentes edades. Por un lado, se puso el foco en las tesis doctorales y en los Trabajos de Fin de Grado, que como es lógico podría animar ciertamente a asentar en Salamanca a futuros grandes investigadores forjados en las aulas de la Universidad de Salamanca.
Del mismo modo, destaca la ‘2nd International Summer School on Structured Light and Matter’ donde se imparten formaciones básicas y avanzadas tanto a alumnos de máster y de grados, como a curiosos y futuros estudiantes que pudieran tener la vocación de adentrarse en estas materias.
Asimismo, el propio Caridad ha querido hacer hincapié en otro punto, en la divulgación de las conexiones que se tienen con la sociedad a través de la ciencia. Por lo tanto, se hace que la ciudadanía tenga una participación activa en eventos como el ‘Pint of Science’ (charlas científicas informales en bares) y la Noche Europea de los Investigadores (European Research Night). Por otro lado, también se hacen actividades con la Universidad de la Experiencia con conferencias dirigidas tanto a personas trabajadoras como a personas jubiladas que continúan adquiriendo conocimientos a lo largo de su vida.
Hasta este punto, el Centro de Investigación en Luz y Materia Estructurada pretende equilibrar de manera perfecta conocimientos teóricos con los prácticos, desarrollando nuevas metodologías que ayuden a crear y medir materiales cuánticos nuevos, Además, se buscará conectar en el futuro con el tejido empresarial, además de buscar la competitividad industrial para destacar por encima de otros centros similares del territorio nacional. Con un año de vida, el LUMES ha demostrado que ha llegado para quedarse y que seguirá buscando nuevas líneas de investigación que tengan talento en la capital del Tormes.




