En el marco de la mesa redonda ‘Inteligencia artificial e infancia’ del encuentro internacional Salamanca Forum 2026, la Universidad de Salamanca (USAL) y el Ministerio de Juventud e Infancia han firmado este jueves la Declaración del Foro de Salamanca sobre la Inteligencia Artificial y los Derechos de la Infancia. Este documento establece un total de diez compromisos destinado a proteger de manera integral la privacidad, la seguridad, la salud y los derechos fundamentales de los niños, niñas y adolescentes ante el acelerado avance tecnológico.
Un sólido respaldo institucional y un nexo con el humanismo histórico
El documento ha sido suscrito y leído de manera conjunta por el rector de la Universidad de Salamanca, Juan Manuel Corchado, y la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego. Durante su intervención, el rector Corchado ha puesto en valor la estrecha y constante colaboración mantenida con la ministra, destacando que su labor es fundamental para la defensa de las nuevas generaciones. "Sira Rego es partícipe, protagonista y la mejor persona para defender los derechos de los niños y los jóvenes en este país desde su posición", ha señalado Juan Manuel Corchado.
Asimismo, el rector ha subrayado la trascendencia histórica de este acuerdo, que conecta directamente el legado intelectual y humanista de la histórica Escuela de Salamanca, en el contexto de la conmemoración de su V Centenario, con los actuales desafíos éticos de la inteligencia artificial.
Por su parte, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha apuntado que esta declaración se centra en un “gran debate de la época": "Es un orgullo y un privilegio poder estar hoy aquí precisamente abordando uno de los grandes debates de época y suscribir esta declaración de inteligencia artificial y la afectación que tiene sobre los derechos de la infancia”, ha explicado.
Por otro lado, Rego ha añadido que este escrito se basa en la evidencia, en la investigación y la aportación de la ciencia: “Por lo tanto, es rigurosa y plantea a la infancia como sujeto de derecho. Plantea a la infancia como un sector de la sociedad con derecho a ser escuchado y a codiseñar todo lo que tiene que ver con la inteligencia artificial”, ha concluido Rego.
Diez compromisos clave para la protección en el entorno digital
Inspirada en la Declaración de Salamanca de la UNESCO de 1994 y en la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, la declaración aprobada fija un marco compartido para gobiernos, empresas tecnológicas e instituciones educativas. La premisa principal del escrito es una: ningún avance tecnológico es progreso si vulnera los derechos de la infancia.
Este principio se resume en diez compromisos clave, entre los que se encuentra, en primer lugar, la regulación pública estricta. Con este compromiso, se exige que el interés superior del menor sea el principio fundamental en el diseño y uso de la tecnología.
Por otro lado, el texto prohíbe utilizar los datos y las interacciones de los menores para entrenar modelos de IA, crear perfiles conductuales, lanzar publicidad conductual o implementar diseños destinados a maximizar la adicción e interacción con las pantallas.
Además, se demanda impulsar estudios rigurosos sobre los efectos neurológicos, cognitivos y emocionales de estas tecnologías antes de su implementación comercial. Por otro lado, la declaración recoge que los sistemas de inteligencia artificial deben servir de apoyo a las relaciones de los menores con sus familias, educadores y compañeros.
Por último, esta declaración fomenta el pensamiento crítico, la creatividad y la alfabetización digital respetando la autonomía del profesorado, garantizando tecnologías inclusivas y estableciendo una tolerancia cero frente al abuso y la explotación sexual infantil mediada por IA.
La propuesta de Sira Rego hacia una gobernanza global de la inteligencia artificial
Uno de los ejes principales aportados por la ministra Sira Rego durante su intervención ha sido la necesidad de dar un paso más allá de los marcos normativos nacionales y ante el carácter intrínsecamente global del entorno digital. "Quizá debamos plantearnos crear algún organismo de gobernanza internacional que permita que todos los países del mundo sigan las mismas reglas del juego ", ha propuesto la ministra Sira Rego.
Por último, Rego ha argumentado que la aplicación global de la IA exige espacios de gobernanza democráticos, con representación de todos los Estados del mundo, que garanticen unas reglas del juego orientadas al interés general, los derechos humanos y las libertades públicas.
Visión experta desde la mesa de debate
Esta declaración ha sido firmada tras la celebración de la mesa redonda ‘Inteligencia artificial e infancia’, que ha contado con las intervenciones de destacados especialistas del grupo internacional WAIQ. En primer lugar, busca Luis Ignacio Vicente, ha incidido en el potencial de España y Europa para anticiparse a los cambios tecnológicos, dejando un mensaje contundente: "Con los datos de los niños no se juega".
Ricardo Vidal, por otro lado, ha recordado que la responsabilidad de la seguridad digital no debe recaer en los menores, sino en las instituciones y empresas, recalcando que la IA jamás debe suplantar los vínculos afectivos reales. Por su parte, Anna Ghion ha alertado sobre los peligros asociados a la explotación sexual infantil y el uso indebido de datos, defendiendo que el objetivo final no es aislar a los niños de la tecnología, sino lograr que esta sea intrínsecamente segura para ellos.
Por último, la IECyT de la USAL María José Hernández Serrano, ha abogado por traducir estos principios en obligaciones exigibles, insistiendo en que la seguridad debe venir integrada desde el diseño y respaldada por una firme investigación científica independiente.




