Dos de los incendios en los que se ha visto involucrado Salamanca, ya sea para prestar ayuda o porque rozó ligeramente la provincia, han sido tanto el fuego originado entre Trabanca y Fermoselle, con un gran despliegue de medios de la provincia charra, y el de Burgohondo, con gran ayuda tambi´ñen por parte del Servicio de Extinción de Incendios y de la Guardia Civil de Salamanca.

En ambos casos, la Junta de Castilla y León permanece muy atenta y bajo estricta vigilancia para evitar reactivaciones de última hora, como las que se dieron durante el sábado, 1 de agosto, en Mámoles en el caso del fuego de Zamora, y en La Adrada en el caso de Ávila.
Incendio de Fermoselle, con la vista puesta en Mámoles

Como informa ZAMORA24HORAS, el incendio forestal de Fermoselle afronta este domingo una nueva jornada con una situación estable, aunque bajo estrecha vigilancia por parte del operativo ante el riesgo de que vuelvan a producirse reactivaciones debido a las altas temperaturas, el viento y la escasa recuperación de la humedad durante la noche.
La evolución favorable de las últimas horas permitió rebajar el incendio a Índice de Gravedad Potencial (IGR) 1, después del intenso trabajo desarrollado durante la madrugada. Sin embargo, la mejora se vio alterada durante la tarde del sábado por una reactivación en las proximidades de Mámoles, junto al perímetro del incendio, en la zona de Los Arribes.
El foco generó momentos de preocupación entre la población, aunque los equipos de extinción ya trabajaban en ese sector, lo que permitió actuar con rapidez. Para contener las llamas fue necesario reforzar el operativo con siete helicópteros y tres aviones, que se sumaron a los medios terrestres hasta conseguir controlar nuevamente la situación al final de la jornada.
Pese a esta incidencia, la Junta de Castilla y León considera que el incendio permanece estable, aunque advierte de que las condiciones meteorológicas continúan siendo poco favorables. Según las previsiones que maneja el operativo, la humedad relativa apenas superará el 60 % durante la noche y las temperaturas mínimas rondarán los 20 grados, lo que dificulta la recuperación de la vegetación y obliga a mantener una vigilancia constante sobre el perímetro.
Por ello, numerosos efectivos permanecerán desplegados durante toda la jornada realizando labores de vigilancia, remate y control de puntos calientes, con el objetivo de evitar nuevas reproducciones del fuego en una zona que continúa siendo una de las principales preocupaciones del dispositivo de extinción en Castilla y León.
Incendio de Burgohondo, pendiente de La Adrada

A pesar de mantener el nivel 2, este fuego afronta una jornada “tranquila”, según ha explicado el delegado territorial de la Junta en Ávila, José Francisco Hernández Herrero, tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrada (CECOPI) a primera hora de la mañana de este domingo, 2 de agosto.
Según ha destacado, el fuego permanece dentro de perímetro controlado, confiando en que la evolución sea favorable durante las próximas horas, en especial a partir del mediodía, cuando está activa además la alerta por riesgo de incendios en Castilla y León.
Del mismo modo, ha hecho hincapié en que el propio dispositivo continúa trabajando de manera manual y con maquinaria pesada en los lugares afectados de cara a prevenir reactivaciones, sobre todo en La Adrada, donde se evacuó de manera preventiva a la urbanización La Picota.
Por último, también ha expuesto la necesidad de llevar el asunto con la mayor cautela y paciencia posible, destacando además que “queda mucho trabajo por delante” hasta que se consiga controlar el incendio forestal totalmente.



