Este miércoles, 29 de julio, saltaban todas las alarmas a raíz de un fuego que se originó entre Trabanca y Fermoselle, un incendio que se propagó rápidamente y que obligo a los Servicios de Extinción de Incendios de la provincia de Salamanca a acudir hasta el lugar para echar una mano y evitar que el desastre hubiera alcanzando mayores magnitudes.

12:50🎥#IFFermoselle #Zamora @BrifLaza desde su base de #Ourense recién llegada al incendio de Fermoselle para valorar zona de trabajo con @BRIF_PINO en la zona del pueblo de Mamoles.
— ATBRIF (@AT_Brif) July 30, 2026
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Tras una intensa madrugada en la que el trabajo en los puntos calientes no ha parado, las BRIF de Laza y Pinofranqueado han revisado la zona calcinada, un lugar que asciende hasta las 2.500 hectáreas, y que podrían llegar a ser más.
De este modo, las Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales de la base de Laza, en Ourense, y la base de Pinofranqueado, en Cáceres, se busca estudiar toda la zona y ver que puntos son los más peligrosos de cara a que pudiera reactivarse.

Raúl de la Fuente, director técnico de extinción en el incendio forestal de Fermoselle, ha indicado que el fuego se encuentra, a las 14:00 horas, en una zona de barranco, por lo que de hacerse más fuerte podría rodear el pueblo de Mámoles y salir por los cañones del Duero, lo que haría que afectara directamente a la meseta zamora.

Las condiciones meteorológicas no ayudarían durante la tarde de este jueves, 30 de julio, donde se prevén vientos de 40 kilómetros por hora, lo que complicaría las labores de extinción del fuego. Por otro lado, las dos colas del incendio, la izquierda y derecha, se encontrarían en la misma situación, pero preocupando menos que la zona de Mámoles. Eso sí, a pesar de los 75 kilómetros de perímetro que ocupa el incendio, las previsiones son optimistas, centrando gran parte de las labores en el pueblo mencionado anteriormente.



