El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha anunciado este jueves la aprobación por parte del Consejo de Gobierno de un ambicioso plan de ayudas destinadas a paliar los efectos de los incendios forestales. La iniciativa contará con un catálogo de 42 medidas y un presupuesto inicial de entre 80 y 90 millones de euros. Aunque la partida se volcará principalmente en la provincia de Ávila, el ámbito de actuación se extenderá también a las zonas damnificadas de Segovia, Zamora y León, con el compromiso explícito de ir incrementando el presupuesto a lo largo del verano según las necesidades.

El anuncio ha tenido lugar durante la visita de Mañueco al Puesto de Mando Avanzado de Navaluenga (Ávila) junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Desde este punto de control se coordina la respuesta al incendio de Burgohondo, que ya se encuentra estabilizado. Durante el encuentro, el líder del Ejecutivo autonómico ha avanzado tres ejes fundamentales de las ayudas directas: la concesión de 500 euros a las familias de los municipios que hayan tenido que ser desalojados, y una asignación de 5.500 euros para los negocios, agricultores y ganaderos que hayan sufrido daños materiales a causa del fuego.
En este sentido, la Junta mantendrá un seguimiento estrecho sobre las compensaciones destinadas a agricultores, apicultores y a las personas que hayan perdido su primera vivienda. Las labores sobre el terreno arrancarán de forma inminente, ya que la próxima semana darán comienzo las visitas técnicas a las zonas residenciales afectadas para iniciar de inmediato la retirada de escombros y planificar la reconstrucción. Paralelamente, se ejecutarán trabajos de protección en los acuíferos para atender una de las mayores preocupaciones de los alcaldes locales, así como la recuperación ambiental de los hábitats y masas forestales arrasadas.
Para amortiguar el impacto social y comercial, el presidente de la Junta ha ratificado la puesta en marcha de un plan de reactivación económica e impulso turístico diseñado de forma específica para las comarcas abulenses del Alto Tiétar y el Alberche-Pinares. "Desde la Junta nos metemos en la piel de cuantos han sufrido los estragos del fuego; vamos a estar con ellos", ha asegurado Fernández Mañueco, enfatizando el compromiso de las instituciones autonómicas para no dejar a nadie atrás durante la fase de recuperación.

Respecto a la evolución de la campaña estival, el jefe del Ejecutivo autonómico ha hecho un llamamiento a la "máxima prudencia" ciudadana ante la llegada de la cuarta ola de calor. Mañueco ha apuntado que los indicios señalan a una imprudencia como origen del incendio declarado en Fermoselle (Zamora), calificado con Nivel 2. Pese a que el trabajo nocturno ha dado buenos frutos en las Arribes del Duero y en los focos activos de León, ha recalcado que no se puede bajar la guardia. Finalmente, ha garantizado que los efectivos mantendrán la vigilancia y la coordinación "codo con codo" con la Unidad Militar de Emergencias (UME) y el resto de administraciones para hacer frente a la emergencia.



