El incendio forestal declarado en Fermoselle continúa activo y su extinción se está viendo condicionada por la complicada orografía del cañón de los Arribes del Duero, una zona de difícil acceso que está dificultando el trabajo de los equipos, según ha recogido la Agencia Ical.

El director técnico de extinción, Raúl de la Fuente, explicó que el entorno de Mámoles ha sido durante la jornada el punto más complejo, donde ha sido necesario concentrar un importante número de medios aéreos, terrestres y personal para contener el avance de las llamas.
Según Ical los trabajos de extinción han permitido contener el incendio para evitar que alcanzara la localidad de Fariza, aunque el fuego permanece dentro del cañón, una zona que previsiblemente seguirá generando complicaciones durante los próximos días.
La falta de accesos dificulta el control definitivo del incendio
De la Fuente destacó que la principal dificultad se encuentra en la imposibilidad de introducir con facilidad maquinaria pesada y medios terrestres, así como en la complejidad de realizar descargas aéreas en el interior del cañón.






