Uno de los emigrantes del deporte salmantino es Alejandro González Tablas. El salmantino, que vive desde hace años en Suiza, es el director del equipo de ciclismo femenino Bike Exchange y estuvo presente en el primer Tour de Francia femenino de la 'era moderna'. El charro comenzó en el ciclismo a los dieciséis años y lleva como técnico desde 2012. En el año 2019 firmó por Bike Exchange.
¿Cómo fue la experiencia de participar en el primer Tour femenino? "Ha sido un placer haber estado allí y haber podido participar en el primer Tour de Francia moderno. Fue espectacular todo el apoyo que ha habido de los espectadores. Hubo ediciones anteriores pero no era el Tour de Francia. Ha cambiado la exposición de la carrera y al acceso de la gente. En aquella época no había redes sociales y ahora tienes las carreras en directo en varios países del mundo y con millones de espectadores".
¿Cómo ha sido el primer Tour para su equipo Bike Exchange? "Son ocho etapas. Cada equipo llevaba seis corredoras. Nosotros veníamos de hacer un gran Giro en el que ganamos dos etapas y estuvimos presentes en más. Pero tuvimos a algunas de nuestras líderes con COVID postGiro. Eso nos hizo cambiar la perspectiva con la que tomamos el Tour. Quisimos dar oportunidades a las corredores y acabamos con cuatro en TOP10 en diferentes etapas. Y también nos afectaron las caídas, que suelen ser frecuentes en los primeros días".
¿Cuáles eran sus tareas en el día a día? "Las corredoras son seis pero el staff nuestro éramos casi 25 personas. Hay que coordinar a todo el staff técnico de carrera (fisioterapeutas, médicos, conductor de autobús, comunicación). También planificación de la estrategia, el reconocimiento de las etapas ya estaba hecho de antes, y también hablar con las chicas para ver cómo se encontraban. Hemos hablado mucho".
¿Cómo se prepara una cita así? "Es parecido a cualquier otra cita importante. Todo en octubre cuando se conoce el calendario. Ahí se quiere llegar lo mejor posible. Hay diferentes bloques: como el entrenamiento en altura, el de competición... este año ha sido muy novedoso porque había un Giro y un Tour muy seguidos. Hay diferentes caminos para rendir a un buen nivel en ambas o saltarte el Giro e ir al Tour y tener buen nivel. Depende también del tipo de corredoras".
¿Qué hay que mejorar para futuras ediciones? "Los estándar llegan bastante altos. A nivel logístico es una carrera muy similar a la de los hombres y no nos podemos quejar. Por nuestra parte ha sido un Tour muy cómodo y con poco traslado, que siempre es un dolor de cabeza".
¿Cuáles son los retos futuros? "Los próximos objetivos que tenemos son la Vuelta a España femenina en septiembre y también el Mundial de Australia. Luego quedan carreras también de final de temporada".




