“Ha sido muy difícil. Siempre he tenido alguna molestia o lesión, pero nunca había estado seis meses lesionado. Me lesioné en septiembre y no pude debutar hasta marzo. Uno quiere siempre sumar desde dentro, pero tengo que dar gracias al cuerpo técnico y al club porque siempre me has esperado, me han arropado y la vuelta ha sido soñada. Volví, metí gol y fui importante”. Así relataba Sergio Hernández su temporada.
El Salamanca Fútbol Sala no tuvo dudas en la continuidad de su equipo ni tampoco el pívot de seguir un año más en el pabellón de La Alamedilla. Los dos han sellado su compromiso una temporada más.
“Hay jugadores que representan mucho más que goles, partidos o temporadas. Representan compromiso, carácter, liderazgo y sentimiento por un escudo. Nuestro capitán seguirá una temporada más defendiendo la camiseta del FS Salamanca, guiando al equipo dentro y fuera de la pista y siendo ejemplo para todos los que forman parte de esta familia”, explican desde las redes sociales del club.




