El Guijuelo se jugaba toda una temporada en el Municipal Luis Ramos. Las gradas y el ambiente cantaban al son del ascenso a Segunda RFEF, división deseada que muchos consideran que se merece la localidad chacinera, uno de los referentes futbolísticos de la provincia de Salamanca.
Los once guerreros que saltaban al campo eran J. Guzmán, Boigues, Florez, Jose Ruiz, Hugo García, Alex García, Elorza, A. Martín, Javi Alonso, Tresgallo y Kinateder. Todo estaba puesto sobre la mesa para enfrentarse a un sólido Palencia Club de Fútbol entrenado por el mítico Walter Pandiani, que ya sabía lo que era competir al máximo nivel.
La primera parte comenzaba con un tímido Guijuelo que apenas atacaba durante los primeros 30 minutos, un hecho que el Palencia no dudó en aprovechar con varias ocasiones peligrosas que no lograban alcanzar la red de Johan. El respeto entre ambos equipos marcó esos compases iniciales.
A medida que pasaban los minutos, el Guijuelo lograba achicar balones y ganar metros. Lo aprovechó para marcharse hacia la portería rival hasta llegar a la ocasión más clara de la primera parte para los verdes, con un disparo de Tresgallo desde la frontal del área que se marchaba rozando el palo izquierdo de la meta defendida por Lisardo. Todo precedido por una buena galopada de Florez por banda, que levantó al público de sus asientos.
La tónica de los primeros 45 minutos era la de un Guijuelo con la situación totalmente controlada en defensa, pero siempre pendiente de un Palencia que no dudaría en atacar en la segunda parte. Sin cambios, pero bajo las órdenes claras de Pandiani de ir a por el partido, los visitantes salieron del descanso con una marcha más.
La segunda parte comenzaba muy de cara para el Guijuelo, que, tras un cabezazo de Alex García, obligaba a una espectacular estirada de Lisardo evitando el gol para los locales. El Municipal Luis Ramos rugía, consciente de que el ascenso estaba a un solo detalle. Tras fallar otras dos ocasiones claras por falta de paciencia en los metros finales, el Palencia buscaría su oportunidad a balón parado.
En un córner y tras una mala salida de Guzmán, un cabezazo de Edson se colaría al fondo de las mallas, poniendo en serio peligro alcanzar la final para ascender. El tanto cayó como un jarro de agua fría sobre la afición guijuelense, que veía cómo el esfuerzo de todo el año se complicaba a balón parado.
Tras una segunda parte en la que el Palencia mereció más por empuje y llegadas, la prórroga sería la que decidiría el futuro de los dos conjuntos, con pequeños destellos de los visitantes que quedaron en la nada. El cansancio empezaba a notarse en ambos equipos, pero ninguno quería renunciar a seguir vivo en la lucha por el ascenso.
La primera parte de la prórroga cambiaba totalmente el papel del encuentro, con un Guijuelo más atrevido que, con los cambios de Kike López y Rober, buscaría más la portería rival. De hecho, una ocasión clarísima de Rober ponía en peligro la meta de Lisardo, envenenándose el balón tras un remate a escasos dos metros de la portería. El gol se olía en el ambiente, pero seguía sin llegar.
La segunda parte empañaría todo un año, tras un balón que regalaba Guzmán a un jugador del Palencia CF. Santana, su delantero, se quedaba expectante tras poner el 0-2 en el marcador, un golpe durísimo para los salmantinos cuando apenas quedaban fuerzas.
Cinco minutos quedaban, y el Guijuelo estaba fuera. Pero el equipo no se rindió. En el minuto 120, de los que gustan y quedan para el recuerdo, Alex García ponía el colofón total con un gol de vaselina que firmaba el 1-2 en el marcador. El Guijuelo jugará la final de finales por ascender a Segunda RFEF, manteniendo vivo el sueño de toda una afición en Guijuelo y en Salamanca, España.




